viernes, 25 de septiembre de 2015

Joel Osteen - El Gozo es una Decision




¡Decida estar contento hoy! No se tiene que esperar a que todo esté perfectamente bien en su familia o negocio, o que todos sus problemas hayan sido resueltos, ni se tiene que esperar para estar contento hasta bajar de peso, librarle de aquel hábito dañino o cumplir con todas sus metas. No, Dios quiere que esté contento ahora mismo, dondequiera que esté.


La alegría es una decisión. Al despertar por la mañana, usted decide si estará contento y disfrutará del día o si estará triste y se la pasará con una mala actitud. Es su decisión. Si comete el error de permitir que sus circunstancias dicten su felicidad, entonces corre el riesgo de perderse da la vida abundante que Dios tiene para usted.

Puede estar pasando por un momento difícil, o puede tener obstáculos grandes en su camino, lo cual son buenas razones por estar infeliz o triste, pero estando triste no cambiará ni mejorará nada. Una actitud negativa y áspera tampoco mejorará nada. ¡Mejor decida estar contento y disfrute su vida! Al hacer eso, se sentirá mejor, y su fe causará que Dios llegue y haga milagros en su vida. Dios sabe que tenemos dificultades, luchas, retos, pero nunca fue su intención que viviéramos en una “montaña rusa”, un día arriba y el otro abajo. Dios quiere que vivamos consistentemente y que disfrutemos de cada día de nuestra vida.

Para hacer eso, tiene que dejar de preocuparse por el futuro, y dejar de preguntarse cómo saldrá todo. Viva un día a la vez; mejor aún, haga que este momento cuente. Aunque es bueno tener un punto de vista panorámico, establecer metas, fijar presupuestos y hacer planes, no es bueno vivir siempre en el futuro porque nunca disfrutará realmente del presente como Dios quiere que lo haga.

Cuando nos fijamos demasiado en el futuro, muchas veces terminamos frustrados porque no sabemos lo que viene por delante, y esta incertidumbre aumenta nuestro nivel de estrés y crea un sentimiento de inseguridad en nosotros. Pero debemos entender que Dios nos da la gracia para vivir el día de hoy, y no nos da la gracia necesaria para mañana. Al llegar a mañana, tendremos la fuerza que necesitaremos, Dios nos dará lo que nos hace falta, pero si nos preocupamos del mañana ahora, lo más seguro es que nos veremos frustrados y desanimados.

Tiene que aprender a vivir un día a la vez. Usando su voluntad, escoja comenzar a disfrutar de su vida ahora mismo porque la vida es demasiada corta como para no disfrutar cada día. Aprenda a disfrutar de su familia, sus amigos, su salud, su trabajo; disfrute toda su vida. La alegría es una decisión que se toma, no es una emoción que se siente. Claro que todos hemos pasado por momentos en la vida cuando algo malo nos ha sucedido, o cuando algo no sale como habíamos esperado, pero allí es cuando tenemos que tomar la decisión de ser felices a pesar de nuestras circunstancias.

Muchas personas viven en un estado constante de confusión. Siempre están molestos, siempre están frustrados, siempre tienen algún reto importante que no les permite ser felices. No pueden dormir en la noche porque están demasiado preocupados; no les gustan las personas con las que trabajan; se molestan por cualquier cosa insignificante. Cuando están en un embotellamiento o cuando algo no se hace como ellos quieren, se les amarga el día y se enojan.

Aprender a vivir una vida de paz es extremadamente importante, y para hacer eso, tenemos que ser flexibles y estar dispuestos a hacer ajustes o cambios. Cuando nos sucede algo que normalmente nos enojaría, tenemos que ser firmes en nuestra decisión de no permitir que eso robe nuestra paz, que gobernaremos sobre nuestras emociones y no nos permitiremos estar frustrados o molestos. Tenemos que tomar la decisión de estar felices.
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