sábado, 3 de marzo de 2012

El Pan Perfecto - Apostol Sergio Enriquez - #cristianos

Apostol: Sergio Enriquez - Ministerios Ebenezer

Es ilógico hasta cierto punto, que como imperfectos hablemos de la perfecciones, sin embargo, nuestro sueño es llegar a ser perfectos, y no estaremos satisfechos hasta que un día despertemos a semejanza del Seños, porque cuando seamos semejantes a Él, tendrá que haber un despertar a la imagen del Señor.

El plan de Dios dice que estamos predestinados para ser hechos a la imagen de Su Hijo, así que estamos marcados para esto, entonces nuestro sueño no es una locura, sino un sueño sustentado en el Plan de Dios para nuestra vida. Muchas personas no pueden soñar porque están cautivos; no obstante, no se trata de soñar para alcanzar cualquier cosa, sino soñar con lo que Él Señor quiere y dentro de esas cosas está buscar la perfección a través de Su Palabra; soñemos con ser perfectos sin parar.

La forma para llegar a ser perfecto y es comer lo perfecto, y el pan perfecto está ligado con la Santa Cena y en la medida que lo comamos con fe, en esa medida obtendremos el beneficio de Dios y los que Él tiene para nuestra vida. Sabemos que lo que se propone El Señor lo cumple, y si Él empezó la buena obra en nosotros la terminará, porque una vez que nos metimos en Su remolino no nos podremos salir.

La Palabra nos relata que un hombre que cometió la inmoralidad de meterse con la mujer de su padre, y lejos de arrepentirse mostró arrogancia, el Apóstol Pablo ante esta acción, en el nombre de Jesús pidió que el pecador fuera entregado a satanás, y no a manera de venganza sino para que en medio del dolor, el hombre volviera en sí y se arrepintiera; entonces, si Dios estaba pensando en perfeccionar a ese inicuo, también lo hará con nostros.

Para que no se pierda un pecador Dios está dispuesto a hacer cualquier cosa, y en nosotros que también hemos cometido faltas, pecados y transgresiones también lo hará. Dios no da por perdidos los casos difíciles que como hombres le presentamos, Él prometió que nos perfeccionaría, así que lo que nos hace falta para llegar a ser perfectos nos alcanzará, si lo creemos mejor.

Para perfeccionarnos en primer lugar tenemos que creerle a Dios, porque La Biblia dice que el que le creyó a Dios le imputaron la justicia divina y dice que lo llamaron amigo de Dios, por lo consiguiente, si nosotros le creemos al Señor, la justicia divina caerá de Él y seremos llamados justos y amigos de Dios. La Biblia dice que el que es amigo del mundo, enemigo de Dios es. Dios nos presenta las cosas que debemos hacer con fe y una de ellas es la Santa Cena y el pan perfecto.

"Y el sacerdote los quemará sobre el altar como alimento; es ofrenda encendida como aroma agradable. Todo el sebo es del SEÑOR.
(Levítico 3:16 LBLA)

Cuando miramos el contexto del capítulo que encierra el versículo anterior, vemos que lo que fue puesto sobre el altar fue un cordero, y sabemos que el cordero es Jesucristo. La palabra "alimento" en el antiguo idioma hebreo se traduce como "lejem" que significa pan. Si volvemos al versículo dice que se trataba de un cordero, Sin embargo, El Señor dice que es un pan, aparentemente esto es inexplicable, porque es pan y se está hablando de cordero.

El cordero quemado es pan, y aunque pocos lo entendieron en aquel tiempo hasta después de poco más de 2,000 años, aparece un hombre sobre la tierra que fue presentado por Juan el Bautista quien dijo "he allí el cordero" y ustedes durante este tiempo han estado sacrificando corderos para que sus pecados sean perdonados, pero ahora Dios manda éste cordero par que cuando sea sacrificado sus pecados sean quitados, y no solamente perdonados.

Yo soy el pan de la vida.
(Juan 6:48 LBLA)

El cordero es pan, y además es una ofrenda, porque de tal manera amo Dios al mundo, que ofrendó, sacando de su propio corazón lo que más amaba y se lo dio al mundo, por eso rechazar a Cristo es el pecado más grande que podemos cometer. Cuando Juan el Bautista lo presenta, luego dice Jesús: yo soy el pan de la vida, el pan perfecto, y lo primero que nos da el pan perfecto es la vida; y aunque nuestros padres comieron pan en el desierto y murieron, el que coma de este pan no morirá nunca porque tiene vida eterna. Cuando comemos el pan, nos traslada perfección.

Y sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán sobre ella los platos, las cucharas, y las copas y los tazones para libar; el pan perpetuo estará sobe ella.
(Números 4:7 RV9)

Lo que significa este versículo es que el pan de la perfección no se termina nunca, y debemos estar conscientes que cuando entramos al reino de los cielos, creemos en Él y entramos en Él, ya no moriremos, aunque físicamente si suceda. La muerte física tiene repercusiones y seguramente afectará a los que nos rodean; pero nosotros siendo cristianos nos va bien porque Cristo ya venció la muerte en la Cruz, por lo que tendremos vida eterna, nuestro espíritu no morirá y nuestro cuerpo será levantado en la resurrección.
La juventud se escapa, el cuerpo se deteriora, pero no moriremos porque el pan de la perfección lo que nos da es vida, vida eterna y perpetuidad. Jesucristo es el pan perfecto y el pan de vida; estemos contentos de ser cristianos, porque El Señor nos ha dado herramientas de libertad.
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