martes, 29 de septiembre de 2015

Sergio Enríquez - Las Bendiciones De La Obediencia




Dios ha dejado establecidos varios principios que son eternos, y uno de ellos es la obediencia, dice la Biblia que El por lo que padeció aprendió obediencia, sabemos que como Dios era obediente, pero cuando le dieron un cuerpo humano como el de nosotros, aprendió obediencia, a tal punto que no hizo su voluntad, sino la del Padre.



En el libro de Levítico en su capitulo veintiocho, vemos lo que le sucederá a Israel si escoge la maldición o si escoge la bendición, y Dios en su misericordia, todavía le dice: “Escoge pues la bendición”.



Deuteronomio 28:6 Bendito serás cuando entres, y bendito serás cuando salgas.



Salmo 121:8 Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.



Si nos damos cuenta, primero dice bendito serás cuando entres y cuando salgas; y después dice bendito serás cuando salgas y cuando entres. Son dos eventos distintos, el primero es cuando salimos de la casa del Padre y entramos a este mundo, y llegara el momento que tendremos que salir de este mundo, ya sea arrebatados en vida, o resucitados.



Después debemos de entrar a una puerta dimensional que se llama Jesucristo, para poder salir y regresar a la casa del Padre, cerrando el círculo virtuoso.



Miremos a la luz de la Palabra, que cosas se relacionan con el entrar y el salir:



2 Crónicas 1:10 nos habla de que necesitamos sabiduría para entrar y salir, y acá lo relaciona con gobernar. Debemos de aprender primero a gobernarnos a nosotros mismos por medio de un espíritu de dominio propio, para después poder gobernar otras cosas.



Números 27:17, nos habla de que deben haber lideres enviados por Dios para que saquen al pueblo de Dios de Egipto para Canaán, de Babilonia a Jerusalén y de Sodoma a la tierra prometida. Por eso las ovejas deben estar viendo que su líder ya no esté en Egipto, ya no esté en Babilonia ni tampoco este en Sodoma.



Números 27:21 nos habla de que un líder debe saber oír la voz de Dios, y depender de Él, y también saber que todos nos necesitamos unos de otros.



Deuteronomio 23:10 nos habla que para permanecer en comunión, debemos de salir del campamento, y afuera del campamento estaban los leprosos, y salían para hacer sus necesidades; nos habla de que debemos de ministrarnos y sacar todo lo inmundo que pueda estar dentro de nosotros.



Josué 14:11 asocia la batalla, la guerra con el entrar y el salir.



2 Samuel 5:2 nos habla de apacentar, de tener cuidado de sacar a la gente a batallar, no cualquiera puede salir a batallar.



Juan 10:9 nos habla de que Jesucristo es una puerta dimensional, en el cual cuando entramos, salimos a otra dimensión.



Jeremías 17:19 se relaciona el entrar y el salir, con el reposo.



Ezequiel 44:3 relaciona el comer con el entrar y salir, debemos aprender a que cuando entramos a comer, debemos de darle gracias a Dios, y aquí en Guatemala tenemos una buena costumbre que cuando nos levantamos de la mesa, decimos “muchas gracias” debe de haber gratitud en nuestro corazón.



Ezequiel 46:2 nos habla de saber entrar en la alabanza y adoración.



Génesis 6:18 nos habla del orden que Dios quiere para que nuestra familia entre al arca, y como debe salir del arca, pero el hombre cuando cambia las prioridades, tiene problemas en su familia.
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