miércoles, 7 de abril de 2010

Roberto Garcia - El Cristiano Y Las Finanzas

Como Iglesia se ha detectado la reincidencia  de problemas económicos, deudas sin cancelar, tarjetas de crédito bloqueadas, problemas de carácter judicial, causando un impacto en la vida de la iglesia lo cual no es un asunto únicamente de nuestro, sino que es un asunto macro, las carteras de los bancos incrementan saldos en mora, los reportes de la Superintendencia de Bancos publicados en los periódicos lo indican.  
 
Muchos de nosotros enfrentamos una situación muy particular en el tema de las finanzas.
Constantemente se habla desde el Altar acerca del diez por ciento o diezmo, pero queremos darlo por materia aprobada. Asumiendo que ya todos entienden este tema, hablaremos sobre el restante noventa por ciento.
Hace algún tiempo se empezó a escuchar en los noticieros sobre lo que estaba sucediendo en las finanzas de otros países, sobre la crisis económica, y la quiebra de empresas. En Guatemala parecía que no iba a escucharse el tema de la crisis. Parecía un problema para Estados Unidos, Europa, o Asia. Pronto dejó  de ser un tema internacional, ahora en Guatemala se vive una réplica de esa crisis. Después de eso, la crisis que era una crisis mundial, luego nacional, ahora se convierte en una crisis personal.
El tema de finanzas ha querido ser explicado por medio de doctrinas que hasta llegan a estar encontradas; Hay una corriente que enseña la “Doctrina de pobreza”, la cual trata sobre la pobreza como algo bueno. Es decir que si todos fuésemos pobres estaríamos más cerca de Dios. Tomando versículos como el de 1ª. Ti. 6:10 “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” diciendo que no hay que tener dinero, que el dinero es malo, que el dinero es algo del enemigo, que debemos alejarnos de él.
La otra doctrina habla de la prosperidad. Enseña que nosotros tenemos que ser ricos porque somos hijos de un Dios rico y quien no es rico, ¡Está en pecado! Como si el dinero fuera una manera de medir su nivel de espiritualidad, “en la misma medida que usted  sea próspero, en esa medida usted está en comunión con su Dios”
Ambas enseñanzas son erróneas. Por estas tendencias en la Iglesia se ha caído en un error de percepción acerca de las finanzas. Hay muchas personas dentro de las iglesias (cuerpo de Cristo en general) que no saben exactamente cual debe ser la posición, la perspectiva correcta acerca de las finanzas y acerca del dinero. Creando confusión al no saber a cual de estas doctrinas seguir.
La Biblia tiene una perspectiva muy especial descrita a continuación.
Eclesiastés 9:11 “Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes; ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos” 
Este es un enfoque especial que La Palabra de Dios tiene respecto a las finanzas. El tema del dinero no es bueno ni malo. Al estudiar La Biblia puede darse cuenta que las finanzas son cíclicas y el ciclo es: A una época de abundancia, le sigue una época de escasez y a la escasez le sigue una época en donde hay abundancia. Siempre.
En el momento de  estudiar la Biblia, encontraremos repetidas veces, ese mismo ciclo, en el cual cualquier personaje en la Biblia como ejemplo Abraham un gran hijo de Dios, el padre de la fe, quien tuvo que migrar hacia Egipto porque había escasez en la tierra; vivió una época de abundancia y de escasez también, en cada una de esas épocas tuvo que hacer algo al respecto.
Pablo decía: “Yo estoy enseñado para tener y para no tener”.  En todo estoy enseñado.  “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4, el contexto de este versículo es económico, es decir, si sabemos q las finanzas son cíclicas en cualquiera de las fases del ciclo me fortalece.
El libro de Génesis presenta once casos en donde se manifiestan con claridad los ciclos de abundancia y de escasez. El más conocido de todos es el de José sobre la interpretación del sueño de Faraón, en donde había siete vacas gordas y siete vacas flacas, siete espigas gordas y siete espigas flacas. La interpretación que José le dio al sueño fue el ciclo que siguen las finanzas. A un tiempo de abundancia le sigue un tiempo de escasez, y viceversa.
Entonces, las finanzas no se pueden tomar como un indicador de la espiritualidad de nadie. Tampoco son un indicador de la bendición de Dios. Porque cuando tiene mucho dice “Es que Dios me ha bendecido”  ¿Y cuando tiene poco, qué dice? Por eso no podemos decir que son un indicador. Usted es bendito de Dios cuando hay y cuando no hay, en el campo y en la ciudad.
No mida la bendición de Dios en ninguna moneda. Usted es bendito. ¿Tenemos acaso que convencerlo de ello? Independientemente de la situación financiera que esté pasando, aún su vehículo no tenga combustible.
En el tema de las finanzas es muy común que cometamos errores conceptuales como el que se describió anteriormente. El concepto equivocado más común es creer que el dinero es igual a bendición. Entonces si usted no tiene dinero, o tiene algún problema, creerá que Dios se ha olvidado de usted.
Le diremos lo que el dinero es.  Si no es bendición, ¿Qué es?
Es una Prueba.
Al recibir dinero no diga recibí una bendición diga: recibí una prueba. No le vea cara de bendición al dinero. Esa no es la bendición. La palabra dice que la bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza. El dinero que usted recibe, cada fin de mes en su paga, es una prueba. Por eso dice Santiago: “Hermanos tengan por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”.  Debemos cambiar el enfoque. Las finanzas son una prueba para todos. El Hijo de Dios al recibir una provisión financiera, está a prueba de Dios, quien está a la expectativa de su resultado.
En Mateo 25 se refiere a la parábola de los talentos. El reino de los cielos es semejante a una persona que llamó a sus trabajadores y les dejó sus bienes  porque él iba a hacer un viaje largo, a uno le dio cinco talentos, a otro le dio dos y al otro le dio uno, a cada uno conforme a su capacidad y luego se fue lejos.
Las finanzas son una prueba de su capacidad. ¿Somos como el hombre a quien se le confió solamente un talento, porque no se nos puede confiar más?. Si queremos cambiar de nivel en cuanto a nuestra capacidad, debemos hacer algo al respecto. Si quiere ver cifras más grandes, pídale sabiduría a Dios, La Palabra dice que si alguno es falto de sabiduría, pídasela a Dios, quien le dará abundantemente y sin reproche.
Las finanzas son una prueba de su capacidad para administrar y producir. Dios es Administrador y Productor. Ud. Como hijo de Dios cada vez que recibe una cantidad de dinero, esta a prueba en su capacidad de administrar y de producir.
Cuando el siervo de los cinco talentos, le devuelve cinco talentos más a su señor, la expresión que su señor usa es la siguiente: “Bien, buen siervo y fiel”. Cada vez que usted tiene dinero en sus manos está en una prueba de fidelidad, incluyendo el diezmo, si no diezmamos, perdemos la prueba de fidelidad.
Esto pareciera no tener relación con las finanzas. Éstas realmente son una prueba de fidelidad. ¿Es usted fiel con sus diezmos?
Hay una prueba más. La prueba de carácter. Todos hemos recibido dinero, mesada, domingo, salario, utilidades, dividendos, regalías, dietas, indemnizaciones, pensiones, comisiones, etc.
Hablando de carácter mencionaremos cinco rasgos que definirán el resultado que obtengamos en nuestras finanzas.
1.      Mayordomía:
Entender que todo lo que tenemos no es nuestro, todo lo que tenemos y somos le pertenece a Dios. Somos mayordomos administradores de lo que tenemos. La clave de la mayordomía es esta: Un día daremos cuentas de todo. Su mayordomía está a prueba.
2.      Contentamiento:
Todos los comercios están haciendo un esfuerzo para que usted se vuelva más indulgente con usted mismo, ¡Si todo el año ha trabajado! ¡Cómo no va a merecerse esa televisión que anhela! Uno de los principales problemas hoy es la indulgencia que mantenemos con nosotros mismos por falta de contentamiento. No es conformismo, es contentamiento. Lo que tiene Dios se lo dio. Si  tiene para comprarse esa plasma, ¡Cómpresela! Pero si no tiene, no se meta a problemas. Si sueña con un teatro en casa, siga soñando a menos que tenga el dinero. Jeremías dice, si hay algo que es engañoso es su corazón. No negocie con su corazón. Puede engañarlo y puede terminar endeudado.
3.      Planificación:
Prepararse, anticiparse a las cosas. Ser ordenado. En el programa de Encuentro Cristiano mientras se hablaba de finanzas, alguien preguntó, ¿Qué diferencia hay entre un buen administrador y un gran tacaño? La diferencia se llama orden y planificación. Si usted planificó comprar algo, cómprelo. El error más grande es “Aprovechar una oferta” ¡rebajaron el diez por ciento! Al no planificar, descuadrará el orden de sus finanzas y pierde la prueba.
4.      Prudencia y sabiduría.
En La Biblia cuando se habla de prudencia y en la mayoría de ellos se encuentra relación a las riquezas. Los prudentes tienden a enriquecer. Prov. 21:5 “Los diligentes tienden a la abundancia, más el que actúa locamente termina siempre perdiendo”
Otro concepto equivocado.
Ver al dinero como un fin. Como un objetivo. El dinero es un medio para alcanzar un fin. No es el fin en sí mismo. Por eso muchos se dejan embaucar por el dinero porque creen que el objetivo es tener una gran cuenta bancaria. Después puede quebrar el banco y puede quedarse sin dinero. El dinero no es el objetivo. Cuando se habla de administración financiera, del cristiano y las finanzas, se enfoca que usted sea próspero, pero la prosperidad no es que usted tenga una gran cuenta bancaria.
El dinero es un medio para alcanzar un fin, por eso se llama “Provisión” es un medio que usted utilizará para alcanzar su visión. Pero el dinero no es su visión. Si no tiene una visión, cree que lo que tiene es dinero. Hay personas que se obsesionan con ahorrar tanto que se angustian si bajan sus saldos. Eso es amor al dinero. Amar al dinero es cuando el dinero se convierte en el fin de las cosas.
El dinero sí debe administrarse bien, si se debe guardar y ahorrar, pero con otro objetivo. Cuando solamente se tiene el objetivo de “ganar dinero” para “tener dinero” se está perdido. Es un concepto erróneo. El dinero debe administrarse bien porque va a ser útil para otro fin.  Ahorre para la universidad de sus hijos, para su vejez.
Consejos prácticos para solucionar problemas financieros.
1.      Usted puede reprender al enemigo. Con sus diezmos. La biblia dice que al diezmar, el Señor reprende al devorador.
2.      Ore por sus finanzas. Filipenses 4:6 “Qué nuestras peticiones sean conocidas delante del Señor” necesitamos orar. Pedir sabiduría. Nuestro Dios suplirá todo lo que nos falte conforme a sus riquezas en gloria. No espere quien ore por usted o quien le presta dinero, ore y pídale a Dios usted mismo. Ore por sus finanzas. Ore por su sabiduría para administrar sus finanzas. Ordénese. La diferencia entre la intensión de ordenar y ordenar es un papel y un lápiz.
3.      Diezme. Si quiere salir de los problemas en los que está, ya lo hemos dicho, por fidelidad, por orden, por reprender al enemigo, diezme por favor.
4.      Planifique y sujétese a ese plan. De qué le sirve hacer un gran plan si nadie lo ejecutará. Es demasiado práctico pero se basa en la perspectiva que usted tenga del dinero.
Cada vez que reciba dinero, diga, ahora si estoy a prueba.
ORACIÓN:
Levantemos nuestras manos al cielo y agradezcámosle al Señor lo que tenemos porque somos benditos independientemente de lo que tengamos en la billetera. Somos benditos de Dios más allá de lo que esté sucediendo en nuestras finanzas hoy. Usted es bendecido de Dios porque Cristo dio su vida en la cruz a favor suyo y la Palabra dice que con ese Sacrificio usted fue bendito con toda clase de bendiciones en los lugares celestiales juntamente con Cristo. Gracias Señor, aquí estamos tus hijos agradecidos por tu bendición, comprometidos a superar pruebas, enséñanos Dios, a pasar esta prueba, a ser fieles, buenos administradores, mayordomos prudentes, danos sabiduría para administrar nuestras finanzas. Estamos delante de ti, tu palabra dice que si alguno está falto de sabiduría que te la pida y tú la darás. Por eso hoy te la pedimos para nuestras finanzas. Queremos ser una iglesia próspera. Aún en medio de la crisis. Glorificamos tu nombre, que con nuestro cambio de actitud tu nombre sea glorificado. Glorifícate en medio nuestro. 
 
Pastor Roberto Garcia - www.palabraenaccion.org
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