martes, 22 de septiembre de 2009

Erick Muñoz - Yo Soy Un Pescador Que Jesus Quiere Usar


Esta iglesia debe seguir la dirección que el Padre marcó; debemos compartir el latir de corazón de Dios. Es verdad que este año es de Nueva Vida para nosotros, pero también para los demás.

Comprenda que de todo lo que realicemos en esta Tierra, sólo tendremos una única oportunidad para poder compartir a Jesucristo con otros pues nunca más habrá otra una vez nos vayamos al cielo. Allá pasarán mil millones de años y más, pero nadie deberá hacerlo más. Este mensaje es para ahora y el espacio con que contamos
representa apenas una ínfima fracción de tiempo comparado con la eternidad.
De modo que en Septiembre realizaremos alcances masivos como nunca antes y usted debería estar tan apasionado al respecto como Dios lo está. Diga conmigo: “Yo soy un Pescador que Jesús quiere usar”.

Escritura Base: Lucas 5:1-11
¡Qué historia tan maravillosa! Es una fuente inagotable de riqueza; yo leía y leía y aunque ya he oído una y otra vez respecto a este pasaje, siempre hay algo nuevo y fresco que aprender. Veamos entonces algunos principios prácticos que aquí se nos muestran: Consideración previa: Cuando una empresa recluta personal, lo hace con el fin de lograr sus propósitos, ése es su enfoque a la hora de contratar. Se busca un perfil que servirá al diseño por el cual esa firma existe. Igualmente ocurre con la Empresa de Cristo, que es una compañía de pescadores, de pesca, pero no para atrapar peces sino gente: ancianos, niños, mujeres, adultos, jóvenes, etc. Fuimos pues llamados para ese propósito.

Quizá usted sea un licenciado o un arquitecto mientras está aquí en la tierra, pero su verdadera profesión es ser pescador. O, usted puede pensar que es un médico, diremos un ginecólogo, o quizá se trate de fungir como pastor, pero lo que realmente es, es un pescador de hombres. ─Acerca de la Dra. Silvia (ginecóloga de profesión) yo sé con seguridad que nadie sale de su clínica sin haber recibido el mensaje de salvación─ Quizá usted sea ama de casa, o carpintero, pero antes de serlo, es un pescador. ¡Y acabo de revelar su identidad delante de las cámaras, y gritarla a los 4 vientos! ¡Ya no se puede esconder! ─Quizá Batman pueda esconderse, pero tú, no─. Cuando Cristo nos llama, lo hace con un plan en mente. La historia de Dios alcanzando al hombre por medio de la cruz; y el humano que ni siquiera era digno de una mirada… con todo, Dios nos llama y lo hace para Su propósito.
Lucas 19 dice que Él «vino a buscar y salvar lo que se había perdido».

I. JESÚS QUIERE USARNOS:

1. A pesar de que algunos ya estamos lavando las redes (vs. 2).
Se lavan las redes cuando ya terminó el día y la faena. Cuando sus hijos lo ven a usted en pijamas ellos comprenden el mensaje: “no saldré”; así que en su casa nadie le preguntará ilógicamente ¿“vas a salir”? pues la respuesta es obvia. De igual modo, cuando usted ve a un pescador lavando redes, eso indica “no me lo pregunte, no saldré a pescar más”.
Hay mucha gente lavando las redes, pues cree: “lo que debía, ya lo hice”. Algunos hasta sienten que están “entregando el equipo”. La actitud (porque es una actitud) es: “Mis tiempos ya pasaron”. Algunos se ubican dentro de los jubilados como para poder animar a una nueva generación. Con todo, Jesús quiere usarte.
“Boga mar adentro” es la instrucción. Es decir, tira el último atarrayazo. Si ya lavaste tu red, ¡necesitas volver a ensuciarla, desenvolverla y lanzarla en el nombre de Jesús! Pues la mies es mucha y los obreros pocos. No sé si ya “lavaste redes” pero vas a tener que usarlas una vez más hasta que dejemos limpio el mar. Observe cómo los pescadores en lo natural continúan pescando pues ¡sigue habiendo peces aunque ya han atrapado tantos! Todavía hay peces; el mar está lleno de ellos y están esperando ser atrapados.
Usted es un pescador que Jesús quiere usar:

2) Aunque sea una persona muy ocupada. (Vs. 5).
Aunque sea alguien que trabaja duro. Hay gente con el concepto erróneo de que el evangelismo es para los desocupados. En cambio, ¿cuántos ocupados hay aquí? Ése es el tipo de gente que Dios está buscando. Sus discípulos no fueron quien estaba “acariciándose el ombligo” de modo que Jesús señalándolo pensó: “¡allí hay un candidato!”. Lea la Biblia, Él llamó a un publicano que estaba sellando papeles cuando le dijo “sígueme”. Luego llamó a pescadores en plena acción y les dijo: “síganme”. A nosotros se nos llama a ser OBREROS no turistas ni vacacionistas. Si estás hasta la coronilla de tareas, ¡calificas! Si estás demasiado ocupado, llenas el perfil.
Tu ocupación no es excusa, sino un punto a favor para que Dios te use ya que Él no está buscando holgazanes. Cuando yo era más pequeño de edad (humor) bromeábamos mis amigos y yo de que en el futuro, si no encontrábamos trabajo, “aunque sea de Pastor” terminaríamos. Y quizá usted piense lo afortunado que soy trabajando 2 horas los miércoles y 5 horas los domingos y eso es todo, puesto que “ése es el trabajo de un pastor”, pero la verdad es que cuando se es llamado, es un asunto de 366 días al año, 25 horas al día… No termina. No hay un horario fijo, que desde las 5:00 o las 6:00 am hasta tal hora, lo cual bien ocurriría si nadie tuviera una emergencia… pero así es el trabajo de la viña, requiere gente ocupada.
Usted es un pescador que Jesús quiere usar:

3) Aunque usted acaba de conocer a Jesús. (vs. 3)
¡Pedro apenas conocía a Jesús y ya el Maestro deseaba usarlo! Cuánto hace que usted… ─Presten atención los que desde hace mucho tiempo conocen a Jesús
porque los últimos los rebasarán o excederán a menos que se “pongan las pilas” ya que éste no es un asunto de antigüedad sino de quien Dios tiene misericordia─.
Es una mentira de Satanás decirte que no podrás hacerlo “porque eres un novato y apenas si estás asistiendo a la iglesia”. Eso no importa; así que esté agradecido, por favor y ¡abra su boca! Leemos que hubo un endemoniado lleno de legiones hacía apenas 10 minutos pero quien enseguida estaba compartiendo. ¡Cómo poder quedarse callado con lo que Jesús ha hecho en nuestra vida! No se necesita teología para compartir eso. “Abre tu boca y yo la llenaré” ha dicho el Señor. Eres un pescador que Dios quiere usar, si eres nuevo, si estás ocupado o si estás lavando redes…
Usted es un pescador que Jesús quiere usar

4) Aun si lo intentaste antes y no tuviste éxito. (Vs. 4-5)
Pedro está diciéndole al Maestro “¿No me oíste? Ya lo intenté”. Y Él continúa resuelto: “Te usaré”. ─“Pero hemos pescado TODA LA NOCHE, no un momento o una vez, sino de continuo toda una noche”.─ “Correcto, te escuché; pero VE”. Quizá trataste muchas veces y el intento falló: Quisiste hablarle de Jesús a tus familiares pero temblaste y cambiaste el tema debido al temor o a que la gente te rechazara. Aun si parece que nunca ves el fruto y que las personas sólo te toleran debes seguir intentándolo pues “Sí, aún a ti quiero usarte”. Me identifico aquí: “Lo he intentado y no encuentro el fruto que busco”… Uno no se para aquí a predicar como Juan por su casa (demasiado a la ligera), ¡no! A mí hasta me sudan las manos. Algunas veces he hecho mi mejor esfuerzo pero luego observo el rostro suyo y me convenzo: “no sirvió”. Usted se desanimaría… Yo me digo: “Que predique otro, el Pastor César lo hará mejor”. Y ocurre no sólo aquí sino también en otro lugar que yo sabía que el mensaje sería un bomba, pero resulta que ni a una diminuta chispa llegó… O, ¡cuántas veces le he enseñado quién es usted en Cristo! Sin embargo, más tarde viene lloriqueando “no sé qué hacer”… uno de líder se siente mal ─y es responsable al final (pues cuando la selección pierde a quien despiden es al entrenador)─. Así que aunque ya lo haya intentado antes, usted califica. Jesús quiere que tú lo vuelvas a intentar.
“Toda la noche Señor Jesús, estás conciente”? Insiste Pedro. Respuesta: “Sí lo estoy; pero echa la red”. Así que Pedro advertiría en su interminable lista… “mas en tu Palabra”. Otra versión cita: “Porque Tú lo dices echaré la red”. No debido a esto o aquello, sino sólo porque Tú lo has dicho.
¿Qué desea, que me involucre, Pastor? O ¿que lo intente de nuevo? Sí; porque Jesús lo dice. Vs. 8. Te diré algo; lo cual no es licencia para pecar, pero escucha con oídos espirituales por favor. No importa si se es laico o pastor, algunas veces confrontas ese sentimiento de no ser digno; pero Jesús desea usarte aún si no lo eres o no te sientes digno. Pedro se compungió: “no soy digno”. (¿O sólo a mí me ocurre? Uno no se siente calificado en un 100% para hacer lo que hace, y está tentado a decirle al Señor, “mejor busca a alguien que ayune y ore más… que sea más espiritual”). Aún así, Jesús desea usarnos, en medio de nuestras debilidades ya que ¡es la benignidad de Dios la que nos guía al arrepentimiento! Lo impactante es que Dios te use habiendo mil razones para no hacerlo. A uno se le hace pequeño el corazón, se siente chiquito de repente.
Cuando Dios te usa y hay 100 razones para no hacerlo; eso te hace más humilde pues compartes a pesar de que no estás preparado, abres tu boca, te luces con todo el mundo, pero en tu oración tú sabes y sólo le dices al Señor “toda la gloria es tuya, yo no podría…”. Vs. 3 Diga conmigo. Yo soy un pescador que Jesús quiere usar.

II. DIOS DESEA USARNOS PORQUE EL SABE QUE:

1. Usted y yo le vamos a permitir a Él usar lo que tenemos. Si tienes vida solamente, esa es tu barca. O si sólo tuvieras una de papel… O si por lo menos llevas Q 10.00 ($1.25) en tu bolsillo. Aquí todos tenemos algo, y todos desayunamos excepto si fue porque nos levantamos tarde. Dios no te pedirá lo que alguien más posee sino lo que tú tienes. El niño del tambor de la navidad, como usted sabe, canta que sólo tiene un viejo tambor y eso ofrece… pero usted posee algo más que un desgastado instrumento, ¡cuenta con una nueva vida! Y puede decirle al Señor “Aquí está lo que soy y lo que tengo”.

2. Porque usted y yo creeremos y actuaremos en Su Palabra.
Dios desea usar gente que crea y actúe en la Palabra. Es la decisión de no ser guiados por sentimientos ni por vista, ni por lo que dice la sociedad sino por lo que enseña la Palabra de Dios; y ocurre cuando hay suficiente respeto para oír una palabra del cielo que se pegue a mi corazón.
En medio de este mensaje debe haber una palabra que compenetre a tu espíritu, la cual puedas poner por obra. No importa todo lo anterior o lo que quedó atrás, pues con una sola expresión: “Como usted lo dice”, se queda sepultado, allí murió todo. Los pretextos, “que esto y lo otro, pero usted manda, Señor” es suficiente. ¿Para qué pierdes tiempo discutiendo sí o no… si al final Él te dirá “Métete (al agua)” y tú acabarás cediendo: “Ya te di una y mil excusas; pero haré lo que Tu Palabra me diga”.

3. Porque sabe que compartiremos con los demás las bendiciones. Vs. 3
Aquí tienen que ver los motivos puros: “Todo lo que me des será para el reino”. Debemos poseer mentalidad de reino, no de una congregación. O por ejemplo,
no le digas a Dios, si tan sólo me gano la lotería te daré el diezmo…” si no se los das de los Q 100.00 ($12.50) que ahora posees... O, “Si me das un buen carro, o
una bicicleta…” Desde el principio, ten los motivos correctos: Será para el reino no sólo para ti. Pedro pudo haber tenido esa actitud egoísta “A mi me dijo: echa la red”.
Cuando hay demasiada bendición no es sólo para mí sino para compartir con otra barca. Compréndelo, nadie intenta quitarte algo sino que tú lo echarás a perder si no lo compartes. ¿Cree usted que sólo un niño tenía comida para ofrecerle a Jesús cuando ocurrió el milagro de la alimentación de una multitud? ¡No! había más; pero sólo un niño dijo “yo tengo 5 panes y 2 peces”; y en las manos de Jesús, se multiplicó. Sí; Dios desea prosperarte y engrandecerte, pero ten mentalidad de reino y evita una actitud egoísta. Somos bendecidos para bendecir pues ésa realmente es la mayor parte de ser bendito.
Empieza con lo que tienes ahora. “Préstale tu barca ahora que está vacía” y verás como te la devuelve. (De otra forma, ni te la llenará, pues si cuando está vacía no puedes prestarla, menos cuando esté llena…) En cambio, si la dispones ahora que está vacía, te dará tanto que no podrás contener ni retener la bendición. Así que comparte con alguien lo que Dios ha hecho por ti y lo que ha puesto en tus manos.

4) Al final le darás a Él, y sólo a Él, la gloria, toda la gloria; doblarás tus rodillas y dirás: “Señor Jesús”. Vs. 8.
“Señor”. Pedro no tenía conciencia hasta este punto de lo que ocurría, pero cuando lo descubre, dobla rodillas y confiesa “Jesús, tú eres el Señor…” De modo que Él desea usarte porque sabe que eso es lo que harás. Hay gente que en su corazón dice: “Lo hicimos; Dios y yo lo logramos”. Sin embargo, la última vez que Abraham dijo lo mismo, le nació un Ismael, porque trató de darle “una manita” (ayudar) a Dios. ¡Usted no puede ni respirar ni abrir los ojos sin Él! ¡Déle la gloria! Él desea usarle porque al final, sabe que en su corazón, usted reconocerá y exaltará el nombre de Jesús y no el de su familia u otro. Cuando haga eso, Jesús podrá usarlo…
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