domingo, 6 de enero de 2013

Luis Bravo - El Rechazo Nos Lleva A La Separacion

Abrí yo a mi amado, pero mi amado se había retirado, se había ido. Tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; lo llamé, y no me respondió. Cantares 5:6

Buscad al SEÑOR mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca. Isaías 55:6


Aquella mujer que en un momento cantaba anhelando un beso del amado, que exaltaba el olor agradable de sus perfumes, que pedía que el Rey la llevara en pos de ella, que indagaba acerca de dónde estaría apacentando sus rebaños para buscarlo al medio día, y que al final del capítulo 1 del libro de Cantares exclama: “Cuán hermoso eres, amado mío, y tan placentero. Ciertamente nuestro lecho es de exuberante verdor”.

Esa misma mujer, se encuentra ahora sola en su cama, ya no es nuestro lecho, ahora es su lecho, ya no es aquella mujer anhelante del amado que espera su llegada, sino es la mujer que disfruta de sus ungüentos de mirra, que se ha acomodado, se ha dormido, y que cuando su amado toca a la puerta lo primero que hace es poner excusas para no abrirle: Ahora no quiero, ahora no puedo, no me gusta que me despierten; pudieron haber sido algunas de sus palabras.

Cuando comían sus pastos, se saciaron, y al estar saciados, se ensoberbeció su corazón; por tanto, se olvidaron de mí. Oseas 13:6.

Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. Isaias 1:2.

Ahora ella solamente está pensando en sí misma, en que se ensuciara sus pies, en que tendrá que vestirse de nuevo, que sus bálsamos de mirra escurrirían por la manija del cerrojo, no le importa ni se detiene a pensar que el amado está en la puerta recibiendo el roció de la noche, y que quiere entrar para estar con ella.

En un momento el amado mete su mano por la ventanilla y al ver esto el corazón de ella se conmueve. Se levanta para abrirle, pero es muy tarde, el amado ha dado la vuelta y se ha marchado. “Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió” Cantares 5:6.

Cuando el Apóstol Pablo está enseñando acerca del matrimonio y las familias en Efesios dice: “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido. Efesios 5:31-33.

Me llama la atención como en un momento está hablando del cielo y en otro momento de la tierra. ¿Por qué Dios hace alegorías acerca de su relación con su pueblo Israel o entre Cristo y la iglesia, poniendo como ejemplo la relación de pareja?, Porque Dios quiere que entendamos como Él siente cuando nosotros lo rechazamos.

Porque ¿A quién le gusta ser rechazado por su pareja?, ó ¿a quién le gusta tocar a la puerta de alguien para que le abra y escuchar una voz que le responda con excusas?, sería mejor no escuchar ninguna voz porque al menos diríamos no está, pero sabiendo que esta y que responda así.

Es por eso que Dios dice: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!, 'Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:15-16.

Porque Dios nos anhela, en Santiago 4:5 dice: ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela el Espíritu que ha hecho morar en nosotros?

Puede ser que tu sirvas en la iglesia, que hayas trabajado arduamente, que no soportes a los malos y disciernas a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, como la iglesia de Éfeso en Apocalipsis 2, pero si has dejado tu primer amor, igual que la mujer de cantares, entonces has caído. Como aquella esposa que cocina para el marido, le lava su ropa, pero no lo atiende como pareja.

Lo tremendo de esto es que aun Dios que es un Dios de amor, de misericordia, que nos enseña a perdonar, también es un Dios que se da a respetar, tiene dignidad y no se queda parado en la puerta esperando hasta que nosotros queramos abrirle, sino que nos visita en un momento y dependerá de nosotros si aprovechamos o no ese tiempo de visitación, como dice el verso de Isaías 55:6: Buscad al SEÑOR mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca.

Jesús mismo exclamo: ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!, He aquí, vuestra casa se os deja desierta; y os digo que no me veréis más, hasta que llegue el tiempo en que digáis: "BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR." Lucas 13:35.

Jesús que dio su vida para salvarnos, que dejo su gloria para venir a buscarnos, vino a su pueblo, pero ellos le rechazaron, eligiendo a Barrabas antes que a Él. Entonces Él se dio la vuelta y se consiguió otro pueblo.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios. Juan 1:11-12.

Esto me hace recordar la historia de la Reina Vasti, a la cual el Rey Asuero mando a llamar a su banquete, ella estaba tan segura del amor del rey, que pensó que él tendría que aguantarle todos sus desplantes. No sabía que esto le costaría su corona, y que a partir de entonces dejaría de ser la reina, para ser una más del pueblo.

Dios nos pone un ejemplo tan cercano como lo es una relación de pareja, para hacernos entender que aunque él nos ama, no estará todo el tiempo parado a la puerta esperando que le abramos.

Recordemos aquella parábola que Jesús conto en Lucas 14, donde un Señor invito a varios a su banquete, pero estos comenzaron a poner excusas para no llegar. ¿Qué pasó entonces?, ¿se canceló la fiesta solo porque los invitados no quisieron llegar?, ¡de ninguna forma!, vino el señor y mando a llamar a otros que si apreciaran la invitación que él les estaba haciendo y la fiesta continúo.

Cuando Elías sale huyendo de Jezabel y está hablando con Dios en la cueva le dice: Solo yo he quedado. Lo que no sabía era que había siete mil rodillas que no se habían doblado ante Baal.

En mi país tenemos un dicho que dice algo así como que no debemos creernos la última Coca Cola en el desierto, cuando nosotros rechazamos o menospreciamos algo o a Dios, corremos el riesgo de perderlo.

Dios me permitió trabar para los supermercados Walmart y allí sucedía algo, cuando un producto estaba agotado en las góndolas, un alto porcentaje de veces, las personas elegían otro producto sustituto, si no hay de su Margarina marca “X”, llevarían Margarina marca “Y”, y si les gustaba, ahí había un cambio de marca. Y esto va para las parejas, como decía Pablo.

Porque Dios es caballeroso, él no se para en nuestra puerta como hace la policía en las películas de acción diciendo: “Abran o derribare esta puerta”. Si lo pusiéramos en el ejemplo de la pareja, eso sería como una violación. En cambio nuestro Señor dice: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo. Apocalipsis 3:20.

Quiere decir que dependerá de nosotros si el entra o no. Y debemos entender que Él no estará ahí para aguantar y esperar todos nuestros desplantes y rechazos.

No juguemos con Dios como lo hizo Sansón estando con Dalila, en tres ocasiones lo libro Dios, aun así siguió adelante porque aparte que el pecado lo había cegado, él pensaba que como Dios es bueno, Él es misericordioso, estaría ahí esperando a la puerta todo el tiempo, sin embargo la Biblia dice: Entonces Dalila dijo: ¡Sansón, los filisteos se te echan encima! Y él despertó de su sueño, y dijo: Saldré como las otras veces y escaparé. Pero no sabía que el SEÑOR se había apartado de él. Jueces 16:20.

arrepentimeindoPero ¿cómo está tu nivel de amor?, ¿aun eres aquella novia anhelante, o has comenzado a poner excusas?, ¿acaso el pecado o el deseo de satisfacer tu gusto te ha cegado?, si es así aun tienes esperanza, porque Dios habla a tiempo y fuera de tiempo.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las obras que hiciste al principio; si no, vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, si no te arrepientes. Apocalipsis 2:5.
Si aún no has sufrido la pérdida del amado, hoy es el día de volver a tu primer amor, de hacer las obras del principio, de ver donde fue que caíste y arrepentirte, para que Dios restaure nuevamente tu vida.

Pero si ya lo perdiste, lamento decirte que habrán ciertas consecuencias:

Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, me golpearon y me hirieron; me quitaron de encima mi chal los guardas de las murallas. Yo os conjuro, oh hijas de Jerusalén, si encontráis a mi amado, ¿qué le habéis de decir? Que estoy enferma de amor. Cantares 5:7-8.

Pero si aún anhelas estar con tu amado, aún hay una última esperanza.

Cuando el profeta llego a reprender a David por su adulterio con Betsabé le advirtió que la espada nunca se apartaría de su casa, pero David dijo, está bien, pero que no quite de mí su Santo Espíritu, como lo había hecho con Saúl, David había visto como Saúl había enloquecido y se había endemoniado sin la presencia de Dios, porque desde joven él había tocado el arpa para aliviar su malestar, así que dijo: Lo sé, yo falle, yo perdí, ciertamente sé que vendrán consecuencia, como efectivamente sucedió que vinieron, porque su hija fue violada, sus hijos muertos, su hijo se revelo en contra suya, sus concubinas fueron violadas a la vista del pueblo, perdió el trono, salió huyendo y aun cuando huía fue insultado, pero no perdió la presencia de Dios y al final del tramo amargo fue restaurado.

Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tú Redentor. Isaías 54:6-8.

A diferencia con Saúl:

Y Samuel dijo: ¿Se complace el SEÑOR tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del SEÑOR? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros. Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como iniquidad e idolatría. Por cuanto has desechado la palabra del SEÑOR, Él también te ha desechado para que no seas rey. 1 Samuel 15:22-23.

Y Saúl dijo: He pecado, pero te ruego que me honres ahora delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel y que regreses conmigo para que yo adore al SEÑOR tu Dios. Volvió Samuel tras Saúl, y Saúl adoró al SEÑOR. 1 Samuel 15:30-31.

Hay muchos así hoy en las iglesias, honrados a la vista de los hombres, pero deshonrados delante de Dios.

¿Qué vas a elegir tu hoy?, hoy es tu día, arrepiéntete y cambia tu futuro.
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