sábado, 16 de junio de 2012

Los Siete Años De Abundancia (El Abundante Consejo) - Apostol Sergio Enriquez



El panorama para el retronó del Señor Jesucristo está completo; por lo tanto debe ser motivo de alegría para toda la Iglesia de Cristo, sin embargo parecería que algunos aun siguen en incredulidad a este respecto, pero no por eso las evidencias que marcan el retorno de nuestro Señor se han dejado de marcar cada vez más fuerte; por el contrario, eso mismo es parte de las señales que El viene pronto, aunado a eso podemos ver que el mundo sigue cabalgando en un sin número de situaciones que de igual forma, son señales que anuncian el pronto retorno de nuestro Señor Jesucristo, por ejemplo: el mundo constantemente están emitiendo leyes con un matiz inicuo; recientemente se ha aprobado una ley en Estados Unidos de América, en la que si alguien provee comida a una persona que vive en la calle (indigente), su recompensa por esa obra de caridad quizá, será cárcel; de esa manera en todo el mundo se siguen emitiendo leyes que dejan mucho que desear porque parecería que se han prestado a la ideología del anticristo. Pero aunado a esto, Dios dijo que antes de Su venida, El enviaría el Espíritu de Elías para restaurar familias, con el propósito que todo el odio que haya en el corazón de los padres hacia los hijos y viceversa; desaparezca y que como consecuencia haya una verdadera unidad familiar.

Por eso es que debemos considerar que no existe un mejor momento para demostrar valor, que cuando llegan circunstancia de miedo, por ejemplo: si hubiera una época de mucha abundancia y se descubre que en toda Guatemala existe petróleo; todos pueden convertirse en personas con mucha prosperidad económica porque todos podrían ponerse a trabajar en un pozo para tener muchas ganancias; pero cuando llega la escases generalizada y la abundancia es solamente en una persona, se puede decir que existe algo muy extraño en el caminar de aquella persona o puede ser que Dios lo esté ayudando. Entonces en una época tan difícil en la que las familias están siendo destruidas, Dios habla diciendo que estamos viviendo dentro de Su pueblo lo que El ha prometido como lo es la restauración familiar y esto es parte de la abundancia que Dios ha determinado para nosotros en este tiempo; aunque en el mundo sigan destruyéndose entre ellos mismos, a nosotros nos pueden ver como una criatura extraña porque no estamos padeciendo igual que ellos.
El problema es que a veces no comprendemos lo que Dios está haciendo en nosotros porque no logramos vislumbrar lo que El está haciendo en cada uno de nosotros; porque lo que nosotros tenemos como bueno, es el concepto de lo que el mundo acepta como tal, como abundancia. Por eso es que necesitamos cambiar los conceptos del mundo y poner en nuestro corazón los conceptos de Dios, con el propósito que cuando Dios nos diga que nos va sobreabundar, le creamos con el corazón por el espíritu y dejemos por un lado los conceptos del mundo los cuales se enfocan solamente en cosas materiales. Por eso es que necesitamos comprender lo que para Dios es abundancia y que la podamos aprovechar dese el primer instante en el que El la empiece a derramar sobre nuestra vida y no estar esperando tener lo que otros tengan y que parezca abundancia.
Necesitamos reconocer las bendiciones que Dios tiene preparadas para nuestra vida y no caer en el mismo error que cayó Esaú, porque él menosprecio la bendición de la primogenitura y la cambió por un plato de lentejas. Dios ha dispuesto una bendición indescriptible para nuestra vida, lo único que necesitamos hacer es esperar el momento en el que El la pronuncie y entonces sea activada la bendición que para nosotros fue predestinada; o sea, Dios nos predestinó con una bendición y lo que a nosotros nos corresponde es conservarnos como la vasija en la que a El le ha complacido derramar sobreabundancia para que cuando llegue el momento de recibirla, estemos dispuestos y podamos aprovecharla al máximo. Por eso es que necesitamos tener nuestros sentidos espirituales activados para estar apercibidos de lo que Dios estará haciendo en nuestra vida para que de nuestro corazón también haya agradecimiento por todo lo que El hace en nosotros.
Esta bendición puede ser algo que Dios nos haya derramado solamente a nosotros y que los demás lo menosprecien, no solamente porque no saben la magnitud de la bendición que nosotros podemos tener sobre nosotros, sino también podría ser que haya cierta envidia por lo que tengamos de parte de Dios, por la sobreabundancia que El nos permite vivir lo cual puede ser desde sentarnos a reposar en paz, comer nuestros alimentos, tanto los espirituales como los materiales estando en paz; hasta llegar a ser el vaso de honra que Dios utiliza para hacer la obra que a El le complace hacer con nuestra vida.
Pero entonces viene un periodo tribulacionario, y antes de eso habrá problemas, la Biblia los identifica como principio de dolores, pero Dios estará derramando sobreabundancia en Su Iglesia. Por eso es que no podemos aceptar que muchos cristianos utilizan los medio de comunicación para estar dirigiendo eventos enfocados totalmente en el dinero, como diciendo que Dios hará un trueque con los que depositen el dinero que ellos les piden. No obstante también debemos comprender que si Dios nos dio un cuerpo material, es para que podamos proveerle de lo material; pero de proveernos materialmente, a que eso deba ser nuestra prioridad; existe mucha diferencia. Nuestra prioridad debe ser que anhelemos agradar el corazón de Dios y lo material lo recibiremos pero como añadidura sin que eso nos desvíe el deseo de estarlo buscando.
Por eso debemos comprender que en medio de los graves problemas del mundo, Dios ha decidido que haya una sobreabundancia sobre Su pueblo, sobre Su Iglesia para que todos sepan que El hace diferencia entre los que le tememos con amor reverente y lo que lo rechazan; por eso es que necesitamos saber que los 7 años de abundancia ya empezaron, el único detalle es que no sabemos qué año estamos viviendo, podría ser el primero, como podría ser el séptimo.
Génesis 41:29 LBLA He aquí, vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto...
El hecho que estemos viviendo tiempos de abundancia, no significa que haya licencia para que desperdiciemos lo que creamos que nos sobra, porque escrito está que el que con Jesús no recoge, desparrama.
Proverbios 11:14 LBLA Donde no hay buen consejo, el pueblo cae, pero en la abundancia de consejeros está la victoria.
Estamos viviendo los 7 años de abundancia y dentro de esa abundancia, lo que viene son consejeros de parte de Dios para que todo Su pueblo pueda tener el consejo bajo la guianza del Espíritu Santo y que alcance la abundancia de una vida llena de Dios y como consecuencia sea El quien conduzca nuestra vida en todo momento.
Isaías 1:21-26 LBLA ¡Cómo se ha convertido en ramera la ciudad fiel, la que estaba llena de justicia! Moraba en ella la rectitud, mas ahora, asesinos. Tu plata se ha vuelto escoria, tu vino está mezclado con agua. Tus gobernantes son rebeldes y compañeros de ladrones; cada uno ama el soborno y corre tras las dádivas. No defienden al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Por tanto, declara el Señor, DIOS de los ejércitos, el Poderoso de Israel: ¡Ah!, me libraré de mis adversarios, y me vengaré de mis enemigos. También volveré mi mano contra ti, te limpiaré de tu escoria como con lejía, y quitaré toda tu impureza. Entonces restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como al comienzo; después de lo cual serás llamada ciudad de justicia, ciudad fiel.
Notemos que Dios le está hablando a Su pueblo y le está señalando la forma en la que se están conduciendo, pero El los enderezará de una o de otra forma, y a partir de ese momento los bendeciría restaurando Sus consejeros como lo había hecho en el principio. Hoy la Iglesia de Cristo puede estar viviendo en medio de una gran necesidad de consejería para que pueda caminar de acuerdo a los deseos del corazón de Dios, por eso es que El está obrando en la abundancia de enviar siervos conforme a Su corazón para aconsejar de acuerdo a lo que El desea para Su Iglesia.
Éxodo 18:19-23 SRV Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los negocios á Dios. Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer. Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez. Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti, y ellos juzgarán todo negocio pequeño: alivia así la carga de sobre ti, y llevarla han ellos contigo. Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás persistir, y todo este pueblo se irá también en paz á su lugar.
Aquí vemos la vida de Moisés, un líder que Dios levantó haciendo grandes señales con el poder que El le había delegado; sin embargo necesitó del consejo de un anciano; no de un viejo, sino de un anciano que ya había vivido mucho tiempo y de alguna forma había logrado obtener el mejor producto de cada experiencia que Dios le había permitido. Por eso es que en este tiempo lo que debemos buscar es el consejo de los ancianos, de aquellos que Dios los ha llevado por muchos caminos, permitiéndoles tantas vivencias para que en su momento pudieran aconsejar al que está necesitado de una palabra de consejo y aliento. Por eso es necesario que logremos alcanzar todo el provecho de cada situación que podamos vivir y no empezar por buscarle despropósitos a lo que vivimos constantemente sea bueno o no; porque a nuestros ojos naturales puede ser que veamos situaciones antagónicas a nuestra vida, pero detrás de todo eso Dios tiene un plan debidamente definido para nuestra vida y si logramos comprenderlo, alcanzaremos la sobreabundancia que Dios ha predestinado para cada uno de nosotros.
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