lunes, 24 de octubre de 2011

Apostol Mario Rivera - Las Dimensiones de la Acusacion

La Biblia nos enseña que tenemos 3 enemigos muy fuertes: el mundo, nuestra propia carne y Satanás; los cuales son una fuerte oposición en el desarrollo de la obra de Dios y la vida espiritual que tanto anhelamos alcanzar en una mayor dimensión, pero que deliberadamente se vea estorbada. De manera que cuando Dios nos permite abordar estudios de carácter de guerra espiritual; lo hacemos bajo una estrategia de sondeo, para revisar las diferentes formas en que el enemigo está intentando llegar a nuestra alma, y con la intención de destruir nuestra vida. De tal manera que no apropiamos de la palabra que el Apóstol Pablo dijo: no podemos tener en poco las artimañas del enemigo y nuestra actitud debe ser en todo momento de estar revestidos con la armadura de Dios:


Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar. (Efesios 6:10-20 RV 1960)
Pero notemos que dentro de todo lo que habla la cita anterior, también hace referencia al hecho que estemos preparados para el día malo; eso significa que habrá un día tan fuerte que estaremos ante una situación peligrosa; sin embargo los que confiamos en el Señor Jesucristo y vivimos la vida con temor y temblor delante de El, tendremos a nuestra disposición la ayuda del Dios Todopoderoso que nos auxiliará en nuestro clamor. De tal manera que podemos estar seguros que nuestro Señor extenderá Su vara y Su cayado para infundiéndonos aliento y que podamos continuar nuestra carrera en la tierra mientras El vuelve por Su Iglesia amada.
Entonces; basándonos en que debemos estar atentos a las estrategias del enemigo; en esta oportunidad estudiaremos una de esas estrategias que él utiliza; y que lo hace porque le ha producido buenos resultados desde tiempos remotos o quizá desde el momento en que surge la rebelión en la eternidad; él ha obtenido lo que ha pretendido alcanzar y es por eso que en este tiempo lo sigue practicando. Sin embargo, la mayor parte de la cristiandad, no se ha percatado de esa estrategia de ataque del enemigo para estorbar la vida de los creyentes en Cristo y de pronto se ven envueltos en sus artimañas; esto es básicamente la acusación.
Este es un estudio que nos debe interesar grandemente porque de esa forma podemos acallar la voz del acusador, pero para eso necesitamos aprender las dimensiones en las que se mueve este enemigo.
Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Y oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado. (Apocalipsis 12:7-10 LBLA)
En todo el capítulo 12 del libro de Apocalipsis, se muestran tres niveles de conflictos, el primer término que viene a ser como la base, es pronunciado como una guerra; es decir, donde está la estrategia, los planes, etc., pero más adelante habla de combatir y de luchar; en otras versiones dice que hay combates. Una guerra es entonces donde está la inteligencia del conflicto, la batalla es donde muchos participan porque es de carácter plural, pero el combate, es una confrontación personal. La pregunta en este momento es ¿dónde se lleva a cabo este tipo de conflictos? Es en uno de los 7 cielos que en su momento hemos estudiado, donde se da lugar este tipo de conflictos.
Interesantemente, cuando estudiamos a profundidad el término: fue arrojado a la tierra podemos encontrar en los diccionarios griego-español; que fue arrojado a una región, para limitarle la operación solamente de acusador; limitado con ataduras; con lo cual nos deja ver que estando en el cielo del cual fue arrojado, tenía más influencia en la acusación de la que le fue delimitada.
Eso nos deja ver entonces que a la operación de las huestes de las tinieblas con Satanás; ahora debemos aplicarle la misma limitación o bloqueo con que fue arrojado del cielo donde estuvo; con el propósito que no siga causando los efectos tan dañinos que alcanza. Otro punto interesante es que esta batalla no es con el Padre, el Hijo o el Espíritu Santo, sino que podemos ver claramente en la cita anterior, que es el Arcángel Miguel quien estaba batallando; y esto lo permite Dios con el propósito de humillar la soberbia de Satanás, para que vea que Dios tiene creaciones como el Arcángel Miguel, con toda la capacidad de batallar en contra de él; no es necesario que intervenga el Dios Todopoderoso, sino que es una de Sus creaciones similar a la creación del momento cuando fue creado Luzbel, la que lo echo del cielo, fue uno de su mismo nivel jerárquico el que lo confrontó en el cielo. Pero lo más importante de este pensamiento es que sepamos y que estemos claros que tenemos por nosotros a uno que es más grande que el cualquier creación porque El es increado no tiene principio ni tiene fin, El es eterno, es nuestro Señor Jesucristo quien tiene toda autoridad en los cielos, la tierra y debajo de la tierra, es más, se le dio la orden a las huestes de los cielos para que le adoren.
Pero entonces sí existe autoridad en nosotros para poder delimitar al acusador y estovar la tarea del diablo y es eso precisamente lo que debemos aprender, y para ese efecto debemos analizar detenidamente la escritura que ha sido inspirada por Dios porque dentro del versículo 10 de la misma cita de Apocalipsis 12; vemos que dice: Ahora ha venido la salvación como queriendo decir que han devuelto el gozo, es como un grito de alegría después que alguien ha estado señalado por Satanás en una acusación, y de pronto Dios quita esa acusación y restaura al que había sido víctima de esa atmosfera de acusación.
La acusación es promovida primeramente por Satanás; pero lamentablemente a veces viene por personas que están a nuestro alrededor, por personas queridas por nosotros que deliberadamente son usados por la acusación en contra nuestra. Por otro lado; también es necesario que sepamos que las acusaciones no son promovidas por Dios, sino que vienen de parte de Satanás, por eso es que la Biblia se ocupa de señalarlo con ese término: EL ACUSADOR; de manera que sabiendo eso; si caemos en ese engaño, podemos tener fuertes repercusiones, quizá unos más que otros; y es por eso que Dios desea que destruyamos toda artimaña de las tinieblas rompiendo toda acusación, porque lo que Dios desea de nosotros es lo siguiente:
1.- No participemos de ninguna acusación
2.- Sepamos cómo encarar las acusaciones
3.- Saber qué es lo que hace en nuestro interior
Lo primero de saber:
Las acusaciones son como una espada de 2 filos.
1.- Ataque espiritual y de energía diabólica contra el acusado.
La persona que está siendo acusada, empieza por sentir una especie de estrés; su sistema nervioso empieza a enviarle mensajes a la mente que algo está mal en su vida; consecuencia de la energía diabólica que comienza a rodear a una persona, para sumergirlo en una depresión incomprensible; incluso con temor, odio y amargura. Eso significa que ataca el área de las emociones, básicamente nuestra alma y pensamiento, es decir que las emociones empiezan influenciar el pensamiento del hombre y la misma emoción empieza a fabricar en la mente, el peligro a mayor magnitud; haciendo que aquella persona, empiece a declararse vencido antes de empezar la batalla por su integridad y verdad.
Las emociones no fueron hechas para que le hablen al pensamiento; las emociones fueron hechas para que la mente ejerza influencia sobre ellas, ¿por qué? porque las emociones no comprenden doctrina, no saben de revelación, no saben de razón; pero cuando son trastocadas, entonces la emoción afecta el pensamiento y es precisamente de esa forma cuando se cometen errores. Es por eso que no podemos estar buscando a Dios por una simple emoción o sentimientos; buscamos estar los hermanos juntos en armonía en la Iglesia, por convicción, por amor a Dios, no por emoción porque las emociones nos engañan.
Eso es lo que desata la acusación; siendo una de las cosas más fuertes: el miedo; esto es cuando entra en escena una acusación; entonces el miedo viene a convertirse en un arma que el enemigo utiliza para afectar, para limitarnos, para impedir que avancemos en nuestra búsqueda de Dios. El miedo no es lo mismo que decir: TEMOR A JEHOVA, porque el temor reverente que le podemos guardar a Jehová, nos ayuda a mantenernos en pié, aunque halla tentaciones a nuestro alrededor, si tenemos temor reverente de Jehová, siempre venceremos las tentaciones porque El nos librará.
2.- Ataque espiritual y de energía diabólica al que oye la acusación.
Cuando alguien escucha una falsa acusación, está siendo invadido en su alma, porque es una energía diabólica. Esto es lo que le afectó al primero: las emociones; pero al segundo le afecta la estructura de honor, sus principios, sus valores, lo hace entrar en duda respecto a otra persona; le afecta su directriz en cuanto a sus convicciones, porque le destruyen su ética y eso hace que empiece a vivir con prejuicios hacia una autoridad; eso significa que no volverá a sujetarse a una autoridad, porque lo contaminaron con una acusación respecto esa autoridad, robándole algo que es muy personal como lo es la sujeción.
Cuando hablamos de autoridad y sujeción, debemos comprender que es un trabajo 100% del que se sujeta y no del que uno se sujeta; la persona a la que alguien se sujeta no tiene que hacer absolutamente nada porque otros se le sujeten; sencillamente es un privilegio de parte de Dios, porque todo el trabajo es de aquel que quiere mantener su estructura de valores y ética. Pero el diablo es astuto, y porque sabe que existen principios que Dios estableció, donde al aplicarlos correctamente, alcanzamos bendiciones; el diablo busca la forma de trastocar ese principio, invadiendo nuestra mente con conceptos erróneos y eso hace que dejemos de alcanzar las bendiciones en la obediencia a Dios, por ejemplo: la sujeción, el diezmo, la ofrenda, etc., el problema es cuando no obedecemos a los principios, porque entonces automáticamente puede iniciar una autodestrucción a nuestra vida; porque el diablo conoce de esos principios y cuando nosotros dejamos de cumplirlos, estamos abriendo puertas y el diablo entra con toda confianza y empieza hacer estragos en la vida de muchos cristianos.
La acusación es un arma de las tinieblas que le ha funcionado a Satanás desde TIEMPOS remotos.
Como ya lo mencionamos al principio; el arma de la acusación, es utilizada por Satanás, desde tiempos inmemoriales, y como le ha funcionado muy bien; continúa utilizando la misma estrategia, solamente que cada vez con más sutileza para engañar al pueblo de Dios, y por esa razón, necesitamos ver desde dónde el diablo utiliza esta estrategia y a quiénes afectó; para que sepamos que Dios nos quiere bendecir y que podamos acallar la voz del acusador y ver qué es lo que Dios hace para ayudar aquellas personas que injustamente están siendo acusadas.
• El nombre Satanás: Significa "Falso acusador"
Satanás es un falso acusador; aunque eso no significa que no tenga evidencias, sino que no tiene derecho a acusar porque Dios es misericordioso para el que se arrepiente, confiesa y se aparta del pecado.
Entonces ¿por qué es acusador?, sencillamente porque a Satanás no le importa que la gente se arrepienta, de todas formas él sigue acusando porque es parte de su estrategia, para que no tengamos tregua al momento de la batalla.
Las batallas del acusado. La acusación busca que el acusado no sienta más la manifestación del gozo de la salvación.
Esto lo que nos deja ver entonces es que afecta directamente el gozo de nuestra salvación porque en el gozo encontramos fortaleza.
• ¿Por qué las acusaciones del diablo?
• La acusación roba el gozo de la salvación.
• La acusación roba el poder del creyente.
Por eso nos encontramos con el siguiente versículo:
Restitúyeme el gozo de tu salvación, y sostenme con un espíritu de poder. (Salmos 51:12 LBLA)
David oraba y pedía a Dios que le restituyera el gozo de su salvación; porque el gozo trabaja conectado con un espíritu de poder, la salvación atrae el espíritu de poder de Dios; es por eso que el enemigo busca robarnos el gozo para que seamos creyentes débiles, creyentes que hayamos perdido la fortaleza de poder seguir adelante.
• Cuando se pierde la manifestación del gozo de la salvación no se puede caminar en la fuerza de Dios.
• No se puede experimentar el poder de la unción.
• La acusación roba el potencial del creyente.
Con gozo sacarás agua de los manantiales de la salvación. (Isaías 12:3 LBLA)
Muchos cristianos tienen un potencial muy fuerte que podrían estarlo poniendo al servicio de la obra de Dios; pero están batallando aun en acusaciones de la vida pasada que tenían sin Cristo. Es por eso que no se le debe dar lugar a las acusaciones del diablo cuando en nuestra casa alguien ha cometido un error en su vida pasada y al llegar a Cristo sigan reprochando el error que cometió; porque de ser así, deben saber que sencillamente es un ataque del acusador.
El enemigo sabe que la salvación produce gozo y es para que la disfrutemos; y que ese gozo nos produce fortaleza en Dios; por eso quiere robarnos ese gozo para que nos amarguemos el alma y nuestra vida sea afectada antes de empezar la batalla.
• La energía de la acusación intenta:
1. Que se sienta culpable con la misma falla y contaminado.
2. Que el acusado se sienta no perdonado y condenado.
3. Que nunca se sienta justo delante de Dios.
4. Que nunca sienta el ser lleno por el Espíritu Santo.
5. Que nunca sienta que vale la pena seguir adelante.
Cuando alguien cae en las garras del enemigo y llega al punto del desánimo pensando que nada le importa, es porque está contaminado ¿por qué?:
• Porque la acusación produce:
1. Carencia de creatividad
2. Carencia de productividad
3. Carencia de perseverancia.
4. Carencia de actividad
Esto significa que la acusación lleva a las personas a estar debajo de sentirse capaz de esforzarse por alcanzar algo que pueden lograr si están fortalecidos en Dios; y esto los lleva a otro perfil, el cual es que se llegan a sentir víctimas y al llegar a este nivel, atraen un espíritu de pasividad y esto lo lleva a que sea un receptor de Jezabel y entra entonces en otra faceta para poderse defender de la acusación, lo cual es la murmuración; lógicamente cuando se llega a este nivel, se vive con una guerra interior como nunca antes se había vivido. Por eso es necesario aprender a silenciar la voz del acusador y para eso, empezaremos por ver la primera acusación que la Biblia nos deja ver:
LA ACUSACION DELANTE DE LOS ANGELES
• El diablo acusó a Dios delante de los ángeles.
La mente humana, podría pensar que la acusación empezó en la tierra; pero no fue así, la primera acusación se llevó a cabo fue en los cielos:
Su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo cuando ella diera a luz. (Apocalipsis 12:4 LBLA)
La interpretación del versículo anterior es que la cola del dragón, arrastró a la tercera parte de los ángeles que estaban en su momento, afines de Dios; la artimaña del diablo llegó para engañarlos por medio de la acusación que le hizo a Dios y que obviamente en ningún momento logró su propósito, sino que antes que terminara de acusarlo, lo derribó del cielo por medio del Arcángel Miguel. Esto significa que el origen de las acusaciones, se dio en el ámbito espiritual; pero lo asombroso de esto es que los ángeles que habían estado al servicio directo de Dios, le creyeron más a una creación que a su creador. Otro punto que debemos hacer resaltar es que Luzbel le llegó a los ángeles que estaban cerca de Dios, no a los que estaban cerca de él y que le ayudaban a gobernar en el mundo preadámico que en algún momento lo hemos estudiado; lo cual hizo que se sintiera con muchas glorias y a quererse sentir igual a Dios, lo que hizo que empezar a realizar contrataciones y a murmurar y acusar a Dios porque vendría un mundo en el que los ángeles ya no estarían al frente de ese mundo como lo estaban en ese momento.
AcusadorLo que debemos saber es que Satanás no estrena estrategias; puede esconder algunas para utilizarlas en el momento que crea que le pueden funcionar como en la antigüedad; pero él no es un creador; lo que hace es utilizarlas en el momento que la humanidad está carente del conocimiento de guerra espiritual y que no sabrá cómo contrarrestar las ofensivas que él realiza.
Es por eso que necesitamos ver en la Biblia que el diablo es más antiguo de lo que no podemos imaginar y que sus caminos siguen siendo torcidos, y que las mismas estrategias que le dieron un supuesto éxito en el pasado, son las que está implementando en este tiempo; porque los pecados que se cometían hace 4000 años, son los mismo que están incrementándose hoy.
Pero el punto es que después de haber engañado a los ángeles celestiales que estaban afines de Dios, piensa que la misma estrategia utilizada con una creación más inteligente que la humanidad; ahora puede ponerla en práctica con la humanidad y es entonces cuando él pretende poner sus bases de la siguiente forma:
El que acusa, los oyentes de la acusación, el acusador y el argumento, o sea lo que pueda ser verdad o no.
El veneno de la acusación.
• La acusación y su veneno hacen que la tercera persona le sea destruido sus valores espirituales y su ETICA y que no sienta más respeto sobre el acusado.
1. Deje de respetarlo.
2. Deje de confiar en él.
3. Deje de estimarlo.
4. Deje de honrarlo.
5. Deje de servirle.
El punto de la honra es muy importante y es por eso que el diablo pretende robarlo porque si lo hace entonces se desvirtuaría el principio de que Dios honra al que le honra; no obstante que debemos recordar que Dios dejó niveles de honra como fuentes de vida:
Niveles de Honra:
1. Dios
2. Padres
3. Ministros
4. Ancianos
5. Dones y unción
6. Rangos y potestades
Entonces, cuando honramos a Dios, El nos honra, cuando honramos a nuestros padres terrenales o espirituales, se nos alargan los días, cuando honramos a los ancianos, somos bendecidos por Dios con la misma habilidad que les permitió a ellos, con la misma unción que ellos vivieron, Dios nos bendice para que podamos vencer y podamos llegar a nuestros años de plata en el cabello, o sea canas, como sinónimo de los años que Dios nos pueda permitir vivir.
También debemos honrar el don y unción que Dios nos ha dado; usándola para bendecir y no esconderla; porque el don nos conecta con el tipo de manifestación que Dios permite. Cuando hay un don en el medio que estamos, y es usado, ese será el tipo de la manifestación, por ejemplo: si hubiera un donde fe o de milagros, habrá milagros, si hay un don de sanidad, habrá sanidades, etc.; debemos honrar los dones pero sin caer en idolatría. Aun los rangos y potestades se deben honrar, resaltando que no se debe idolatrar, sino reconocer el nivel que tienen, por ejemplo: el Arcángel Miguel cuando peleó contra Satanás, le dijo que el Señor lo reprendiera; no se aprovechó del momento para ofender a una gloria caída.
Necesitamos cuidarnos de la acusación, tanto de convertirnos en acusados como acusadores; si de pronto hemos fallado, lo mejor es que lleguemos delante de Dios y que supliquemos perdón y que nos ayude para que nuestro abogado por excelencia, el Señor Jesucristo, le arrebate los argumentos al acusador y que nos deje de acusar para que podamos continuar avanzando porque si nos dejamos acusar, podemos caer incluso en depresiones que nos pueden llevar a la muerte, porque eso es precisamente lo que busca el diablo, destruirnos; pero en el nombre de Jesús debemos ponernos delante de Dios como libros abiertos y que El vea todo nuestro interior para que nuestra alma pueda ser sanada y como consecuencia liberada de toda falsa acusación.
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