viernes, 5 de noviembre de 2010

Jose (Chepe) Putzu - La Santidad En Familia

No le entregues tu fe a costumbres o creencias paganas. Nada ni nadie debe alejarte del Señor que te protege.

Hay tradiciones y costumbres que nos alejan del Señor porque no son cristianas. Por ejemplo, Halloween es una fiesta de la cultura anglosajona que se celebra en la noche del 31 de octubre.  Sus orígenes se remontan a los celtas, hace más de 2.500 años, cuando el año terminaba al final del verano. En ese momento, el ganado era llevado de los prados a los establos para el invierno. Durante ese día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar, pedirles alimentos y maldecirles. Les hacían víctimas de conjuros si no accedían a sus peticiones: “me das algo o te hago una travesura, que es la traducción de Trick or Treat(Truco o Trato)”. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las "decoraban" con huesos, calaveras y otras cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo. De ahí viene la tradición de los disfraces y decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos. La iglesia de Roma decidió convertir la festividad al catolicismo y se instituyó el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos, que en Inglaterra se denominó "All Hallows' Day", y la noche anterior "All Hallows' Eve" que posteriormente derivó en  "Halloween".
El entendimiento nos hace libres porque cuando comprendes que algo no es correcto, aunque sea tradición, puedes decidir erradicarlo de tu vida.Eso es justo lo que debemos hacer  con las costumbres que hemos aceptado por ignorancia, como celebrar el día de las brujas. Saca la semilla que han sembrado en ti y libérate de lo malo.  Pronunciémonos contra  las tradiciones nocivas, declaremos que podemos acabar con las maldiciones en nuestro país.
Deuteronomio 18:9-13 amonesta: Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.
El maligno utiliza diversas estrategias para apoderarse de tu voluntad. Creer que alguna fiesta tradicional es inofensiva, puede ser una de sus artimañas porque es fácil atacarte cuando piensas que no hay peligro.  El diablo tiene poder aunque no tanto como nuestro Dios.  Cuando somos pequeños recibimos ministración y enseñanza de la familia. Nuestros primos, hermanos y hasta la abuelita nos siembran ideas, temores y costumbres.  Yo recuerdo las historias que me contaban en la finca, cuando todo estaba oscuro y solamente nos iluminaba la luz de una vela. También tenía un libro que se llamaba “Leyendas de Guatemala”  y creía en la Llorona, el Sombrerón y el Cadejo al que veía en cada perro negro que pasaba frente a mí.  Hasta en el programa del Chavo del ocho hablaban de “los espíritus chocarreros”.  Ahora nos reímos porque sabemos que esos seres pueden existir pero no pueden tocarnos.
Nuestro conocimiento en el Señor nos abre los ojos y el entendimiento  para convencernos de que Jesús  venció potestades y principados en la cruz del Calvario, nos hizo hijos Suyos y nos da poder para luchar contra el maligno.
Desde niños nos ministran miedo sin darse cuenta que el  temor es negativo.  Al creer que tu adversario es tan fuerte que puede dañarte, te rindes y pierdes la batalla.  Recuerdo una noche que mis padres salieron y me dejaron al cuidado de una señora que nos ayudaba en la casa. Ella tenía un hijo de mi edad y juntos veíamos películas de miedo.  Esa noche, escuchamos ruido en el segundo nivel, sonaba como si tocaran la ventana. Pensamos que los ladrones se habían metido a la casa o que un espíritu nos llegaba a espantar y corrimos a pedir ayuda.  Con mucho temor, íbamos subiendo las escaleras paso a paso cuando escuchamos un ruido de cristales rompiéndose.  Salimos corriendo y cuando tuvimos valor para subir a investigar, vimos que el ruido provenía de una veladora que mi abuela dejó encendida y al extinguirse provocó que el vaso explotara.  Es razonable que un par de niños se dejen atemorizar por algo, pero  los adultos creyentes y entregados al Señor no pueden tener actitudes similares.
¿A cuántas cosas le das tu fe?  Al sentir temor le das poder a ese ser o hecho sobrenatural. La fe es poder y debes otorgársela únicamente a Dios que todo lo puede. El Diablo quiere que le des tu fe, que tengas miedo  porque de esa forma le das el poder para vencerte. En cada aspecto de tu vida hay creencias que compiten con la fe en Dios.
En las finanzas he visto cosas increíbles. Una de ellas es un amuleto oriental, un gato que mueve la mano y supuestamente  tiene el poder de prosperar económicamente a su dueño.  Incluso descubrí  uno de esos en la oficina de un alto ejecutivo que conozco. ¡No es posible que creamos en cuentos chinos!   Los cristianos sabemos que dar y sembrar es la única forma de cosechar y prosperar en las finanzas, pero cuando escasea la fe en los principios de Dios, empezamos a darle crédito a miles de supersticiones.  Una tontería empoderada es muy peligrosa y debes evitarla.
En el  área espiritual, algunos creen que tener una trenza de ajos  cerca de la puerta de la casa alejará a los  malos espíritus y lo único que éstos harán con los ajos será una “perolada” de frijoles.  Le damos crédito y confianza a esas cosas porque la fe en Dios está afectada. Sentimos que no nos responde y  buscamos sustitutos. Dios no deja burlados a sus hijos, a veces tarde pero responde.  Otro amuleto común son las penitencias por los pecados.  Muchos creen que rezar cierta cantidad de oraciones tiene el poder de limpiarlos y sólo la sangre del Cordero puede hacerlo.
El amor también está rodeado de supersticiones.  ¡Hay personas ponen de cabeza la imagen de San Antonio para que les consiga pareja!  Creer en la efectividad de cosas parecidas es de niños inmaduros en su fe.  No permitas que esas ideas te distraigan.
Hay una pelea por tu fe en el mundo espiritual porque ésta es más preciosa que el oro y los seres sobrenaturales quieren tenerla a cualquier costo. Es real que hay personas capaces de comunicarse con los espíritus. La Biblia lo relata varias veces.

Protección en el peligro
1 Samuel 28:3-7 narra lo que hizo Saúl cuando tuvo miedo: Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos. Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y acamparon en Gilboa. Y cuando vio Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.  Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.
Saúl corría peligro, los filisteos habían invadido su reino y tenía miedo.  Dios no le respondía y acudió a una adivina. Cuando el espíritu de Samuel se hizo presente, le dio malas noticias. Le dijo que Dios estaba enojado con él y que al día siguiente lo vería cara a cara porque él y sus hijos morirían.  ¡Vaya resultado!  En su lugar, yo hubiera insistido en buscar al Señor para evitar que se molestara conmigo, pero Saúl se dejó dominar por el miedo que es fe negativa.
Tu fe es poderosa y puede servir para alcanzar lo bueno o lo malo, todo depende de ti.  Alguna vez que jugué guija con mis amigos, pude ver que la aguja realmente se movía. Lo mismo sucedía cuando hacía el truco de la cadenita para saber si una jovencita me quería o no.  Yo utilizaba equivocadamente mi fe y obtenía respuestas que al final me hacían daño porque le entregaba lo más preciado que tengo a lo incorrecto.  Es dañino creer que lo malo no existe, así como creer que existe y usarlo. Ambas actitudes son despreciables ante los ojos del Señor que nos ha dado dirección e instrucciones claras para alcanzar Su reino.

Confianza en el Señor
Para recibir salvación y bendición, no necesitamos nada más que la convicción de que somos hijos del Rey y tenemos la preciosa sangre de Jesús como escudo.No olvides que el miedo es fe en lo que no debemos creer. Dios ha enviado ángeles a cuidarte.  Ten confianza en Él, no temas porque el miedo envía mensajes des desconfianza al cielo y eso sí es peligroso.
1 Juan 5:14-18 nos reconforta: Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
Cualquiera puede pensar en hacerte brujería, pero tu fe en Dios te hará rechazar todo mal. El Señor te guarda y el maligno no puede tocarte si tú no le das crédito.  Olvida los miedos que abren la puerta a lo negativo. Si crees que alguien puede dañarte, le das permiso para entrar y dudas del poder de la sangre del Cordero que está derramada sobre ti.  Yo le dijo al Señor: “Envía ángeles a protegerme. Cuatro son suficientes para cuidar mi casa, además del que cuida a cada uno de mis hijos”. Ese es el mensaje de confianza que le envío a mi Padre Celestial.
Dios dice en Jeremías 33:6: He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
Dios es nuestro sanador, quien nos libra de la enfermedad.Una jovencita me preguntó qué debía hacer si el Señor ya la había sanado pero su madre insistía en darle la medicina. Yo le respondí que debía tomársela porque la Palabra dice que Él traerá medicina y salud.  Los médicos son enviados de Dios y deben actuar como tales, dando fe y esperanza al enfermo. Ellos recibieron la vocación de sanar y liberar de las ataduras de la enfermedad.
Cuando parece que la promesa se aleja, no veas los sustitutos que te dice: “te bendeciré” porque es mentira.  Dile “no” a lo que desea sustituir al Señor y cree en los principios que Dios te dio.  Envía un mensaje de confianza al cielo, no te desesperes, no busques otros recursos para prosperar, tener amor y salud.  Cree  a pesar de no ver las respuestas porque  Dios no se burla de Sus hijos así como tú, siendo humano, no abandonarías a los tuyos. Él desea verte feliz y satisfecho.
En 2 Samuel 22:2-3 leemos que David manifestó su confianza en Dios: Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste.
Dile al Señor que no lo sustituirás por nada ni nadie. Afirma tu fe en Sus principios que te mandan dar para prosperar, creer en Su sacrificio para ser limpio de pecado y recibir Su aceite para tener salud y libertad.Rompe con el yugo de la maldición y entrégale tu corazón para tu familia reciba Su protección en todo lugar.
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