viernes, 22 de octubre de 2010

Apostol Mario Rivera - Aprendiendo A Romper El Contragolpe De Las Tinieblas

(Estudio de Pastores)
Siendo ministros de Dios, en los diferentes ministerios: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros, a veces entramos a batallar en contra del enemigo de nuestra alma y de pronto nos encontramos en situaciones que muchas veces no comprendemos, porque quizá desconocemos respecto al espíritu de contragolpe que existe en las tinieblas. 

Cuando nos enfocamos en lo que se conoce como guerra espiritual, parecería que le estuviéramos dando demasiada importancia al reino de las tinieblas y no al reino de los cielos; sin embargo debemos comprender que para poder tener la victoria deseada en la obra que Dios nos ha encomendado, es necesario que aprendamos la forma en la que el enemigo opera para que no seamos sorprendidos en ningún momento; porque no basta con la impartición de unción de guerra espiritual, sino que, requiere una especie de entrenamiento. La impartición por sí sola, no completa la tarea; es necesario el entrenamiento y la mejor forma de aprender guerra espiritual, es estudiando las escrituras porque es nuestro manual de estrategia en todo momento. Muchas veces viendo las fallas que tuvieron los hombres de Dios, la parte disfuncional de estos personajes, nos puede ayudar bastante, pero también podemos ver cómo se levantaron de situaciones difíciles, cómo combatieron las fuerzas enemigas y de qué forma Dios se glorificó en sus vidas. De manera que no hay otra mejor forma de aprender guerra espiritual que estudiando a profundidad la Biblia.
Es nuestro deseo, compartir la forma de cómo es que Dios ha estado mostrándonos a través de Su revelación, la forma en que debemos enfrentar a los enemigos espirituales, porque cuando no tenemos el conocimiento adecuado, regularmente somos trasladados a situaciones difíciles y terminamos preguntándonos el por qué somos alcanzados tanto en la parte personal como en lo material; porque desconocíamos la existencia del espíritu de contragolpe y para que no tengamos ese tipo de ataques, lo que procede es que después de cada guerra espiritual en la que Dios nos levante a batallar, debemos renunciar a todo espíritu de contragolpe, lo cual no es lo mismo que el espíritu de venganza; porque la venga toma tiempo, siendo una de sus estrategias, que la persona pueda olvidar y se descuide para que el espíritu de venganza pueda aventajar a cualquiera y entonces alcance su propósito. Pero cuando viene el espíritu de contragolpe, es un ataque inmediato después que hemos tenido una victoria sobre nuestros enemigos en el mundo de las tinieblas.
Y Acab le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho y cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces Jezabel envió un mensajero a Elías, diciendo: Así me hagan los dioses y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu vida como la vida de uno de ellos. (1 Reyes 19:1-2 LBLA)
Esta es una de las guerras más fuertes que libró el profeta Elías; sin embargo, con el mensaje que le envió Jezabel; ella misma se estaba condenando, porque la palabra: dioses, se puede interpretar como demonios; o sea, Jezabel estaba retando a los demonios diciéndoles que si ella perdía en lo que estaba apostando; el ataque de las tinieblas, fuera para ella. Lamentablemente, a veces hacemos cosas que no sabemos que en algún momento nos puede rebotar un contragolpe.
Es interesante que en el mismo mundo secular que vivimos, las noticias estén hablándonos de lo que otros ministros están experimentando y lo lamentable es que no solamente los noticieros seculares se prestan para levantarse en contra de ellos, sino que, también los medios de comunicación cristianos, se prestan al ataque del diablo, en difundir ese tipo de situaciones; sin tomar en cuenta lo que en algún momento, pudieron haber hecho del lado positivo. No estamos tratando de solapar el pecado que haya cometido alguno; pero tampoco vamos a contribuir en destruirlo. Pero el punto es que recientemente un ministro, fue acusado de homosexualismo por cuatro personas; después que durante muchos años, fue alguien con un poder de convocatoria, que cuando hacía eventos masivos, el pueblo respondía a su llamado, hacía caminatas declarando guerra espiritual; lo lamentable es que después, venía en contra de él, un espíritu de contragolpe, como el que lo está atacándolo esta vez.
El punto es que nosotros también somos ministros de Dios y debemos cuidarnos de lo que las tinieblas puedan hacer en contra nuestra. Continuemos viendo la vida del profeta Elías; vemos que después de haber decretado sequedad sobre la tierra, provoca que la tierra no produjera ni los profetas que se sentaban a la mesa de Jezabel, tuvieran su alimento; lo cual lo podemos considerar como un tipo de guerra espiritual. Sin embargo, vemos también que en medio de la guerra espiritual que él había provocado, también padece hambre. Después vemos que invocando el nombre del Señor, hace que caiga fuego y que la ofrenda que él estaba ofreciendo a Dios, el fuego la consumiera y por último, destruye a los profetas. Pero cuando Jezabel se entera de lo que Elías había provocado, le envía un contragolpe.
Cuando estudiamos qué fue lo que sucedió en todo el capítulo que describimos, podemos ver que Elías anduvo vagabundeando por el desierto y finalmente llega a un lugar para esconderse por las amenazas que recibió por parte de Jezabel; el mismo profeta que decreta sequía, hace descender fuego y mata a los profetas de Jezabel, ahora estaba atemorizado por la amenaza de ella. Elías en esta oportunidad, es figura de nuestra persona, en el sentido que constantemente estamos enfocándonos en hacer la obra de Dios, pero batallando en lo exterior y nos olvidamos de las batallas internas las cuales son el factor, para que una amenaza de contragolpe, pueda producir el efecto que pretende un enemigo. El factor que llevó a Elías a esconderse, fue una batalla que llevó en el interior y que se había descuidado en eliminarla; eso significa que el enemigo, lo que utilizará en el contragolpe, es lo que llevamos en nuestra alma.
Siendo ministros primarios, debemos poner mucha atención a nuestras batallas interiores porque en la medida que despojamos al enemigo, él levantará un contragolpe para destruirnos. Cuando vemos en los diccionarios seculares, acerca de la palabra contragolpe, nos encontramos que es una reacción violenta que viene en contra de... el enemigo lo que tratará hacer es recuperar lo que se le despojó. Por eso fue que Jezabel, iba detrás de recuperar lo que Elías había destruido; Jezabel se había quedado sin voz y en toda la región se decía que Jehová de los ejércitos tenía un profeta que hacia descender fuego. Elías había desgastado a Jezabel y la desacreditado en su tierra; lo que provocó que Jezabel quisiera destruirlo.
Es por eso que nosotros como ministros primarios, debemos saber que en cada oportunidad que se nos presenta acerca de un cambio de dimensión, también encontraremos enemigos que serán más fuertes. Un nuevo nivel implica que nos cambiarán de diablo por uno más fuerte, quizá no pelearemos con una hueste solamente, sino que, pueden enviarnos personajes de rangos que quizá ni lo imaginamos. El hecho que nosotros optemos a nuevos niveles de dimensión espiritual, es porque Dios conoce nuestro corazón y es ahí donde El decide cambiarnos de dimensión; pero en esos nuevos niveles también nos encontraremos potestades más fuertes, quizá a un principado. Por eso es importante que estemos en una comunión perfecta con Dios y estar prestos a escuchar la voz del Espíritu Santo en todo momento; porque en estos últimos días se requerirá, de una dependencia total del Espíritu Santo para obtener las victorias sobre las tinieblas.
Debemos comprender que por más espirituales que seamos, no dejaremos de sufrir algún tipo de problemas, porque como ya lo mencionamos, siendo espirituales, ascenderemos de dimensión, pero del lado de las tinieblas, también nos asignaran nuevos y más fuertes enemigos. Elías siendo espiritual, levantó altares con doce piedras, una por cada una de las tribus; pero esas doce piedras, también pueden significar doce áreas que debía rendir, porque si recordamos los nombres de las doce piedras, podemos ver que una piedra se llamó Rubén, Leví, Simeón, etc., si una piedra se llamó Rubén, debemos recordar que Jacob le dijo que él era incontrolable, tenía problemas sexuales. Entonces Elías lo que hizo fue que al poner esa piedra, estaba deponiendo esa área de su vida y de esa forma cada una de las áreas; también podemos darle una interpretación a la zanja que hizo, lo cual era la separación que tenía del mundo; el profeta Elías era un hombre espiritual, sin embargo dice la Biblia que era también un hombre sujeto a pasiones:
Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. (Santiago 5:17 LBLA)
La palabra pasiones, se refiere en el idioma hebreo a sufrimientos como cualquier ministro de Dios quien para hacer la obra, de pronto enfrenta obstáculos; la palabra: pasiones, no se refiere de tipo sexual como se podría interpretar a simple vista. Entonces, examinar al profeta Elías en la magnitud del problema por el cual se enfrentaba, era un problema mayormente en su interior que externamente.
El tuvo miedo, y se levantó y se fue para salvar su vida; y vino a Beerseba de Judá y dejó allí a su criado. El anduvo por el desierto un día de camino, y vino y se sentó bajo un enebro; pidió morirse y dijo: Basta ya, SEÑOR, toma mi vida porque yo no soy mejor que mis padres. (1 Reyes 19:3-4 LBLA)
Es interesantemente, cuando estudiamos al profeta Elías, vemos que habla de: padres, sin embargo no se mencionan en ningún libro de la Biblia; le decían Elías tisbita, pero también nos encontramos que no existe ningún lugar geográfico al que se refiera el lugar de origen de tisbita, ni buscando en mapas antiguos de Israel, sin embargo, cuando se estudia esa palabra, podemos ver que proviene de una raíz hebrea que significa: hueste; diríamos entonces que Elías formaba parte de una hueste de Dios y es por eso quizá que Elías tenía una forma muy particular de moverse; el espíritu lo movía de un lugar a otro: no era normal su movimiento. Sin embargo, al llegar al aspecto humano, la Biblia deja ver la faceta de debilidad de Elías, tenía áreas conflictivas en su alma que no había depuesto ante Dios.
La batalla interior de Elías fue: no ser mejor que sus padres; si sus padres tuvieron determinados problemas y de pronto él estaba confrontando con lo que había visto en su casa siendo niño; la amenaza de Jezabel, lo hizo recordar su niñez y olvidó el manto profético que Dios le había entregado. Como ministros de Dios; lo que deseamos en esta oportunidad es que todo sea depuesto ante la presencia de Dios; si llevamos algún conflicto en nuestra alma; que aprendamos a resolverlo en el nombre de Jesús, basados en el llamamiento de guerra espiritual que Dios nos ha hecho y que logremos elevar nuestro nivel de sinceridad delante de El para que el enemigo no logre tomar ventaja sobre nuestra vida y ministerio.
En el capítulo 17, del primero libro de Reyes; vemos que Dios le habla a Elías diciéndole que se vaya al arroyo de Querit y Dios había decretado que los cuervos le llevaran comida; aunque al ver ese versículo en forma literal; debemos recordar que los cuerpos eran animales inmundos y se alimentaban de carroña; entonces no era el platillo favorito de Elías el que llevaban. Lo que Dios desea que veamos en ese ejemplo, es que el problema principal de Elías era que se había estado alimentando con carroña del pasado, como lamentablemente sucede en la vida de muchos ministros; Dios desea llevarlos a otros niveles, pero mientras no sale a luz que se están alimentándose con la carroña de su pasado, seguirán batallando solos y padeciendo cualquier situación porque prefieren salir vencedores algunas veces en las batallas externas y ocultar las batallas internas; a presentarse delante de Dios en una completa ministración del alma para ser purificados.
Volviendo a la vida de Elías; vemos que Dios le cambia la dieta, de comida de cuervos, por la comida de una viuda; después no lo sigue alimentando la viuda, sino que, es un ángel el que le prepara su comida. Lo interesante de este último punto, es que cuando investigamos a este respecto, vemos que el ángel había cocinado sobre una piedra de las que él había utilizado para levantar su altar; el ángel le llevó la piedra del área que no había logrado sojuzgar, para que no siguiera alimentándose con aquello que le había hecho tanto daño y que cambiara su dieta por comida de poderosos; dicho en otras palabras, cuando nos van a cambiar de dimensión, igualmente nos cambian la dieta espiritual nos están ministrando para evitar los contragolpes.
Nosotros como ministros de Dios, podemos caer en rutinas espirituales, es lo mismo que le había sucedido a Elías, había levantado un altar con las doce piedras pero no sabía qué área era la que no había entregado a Dios. Nosotros debemos llegar al altar de Dios pero buscando tener una verdadera comunión con El y dejar cualquier acto religioso que nos esté impidiendo ser purificados en nuestra alma. Examinar nuestra vida es algo muy profundo que debemos hacer delante de Dios, porque ni nuestro cónyuge puede discernir qué es lo que nos puede estar afectando. Solamente Dios conoce nuestra levantar y nuestro acostar, por eso debemos presentarnos delante de El y poner a sus pies aquello que hemos llevado en nuestra alma y quizá por vergüenza no lo hemos podido exteriorizar, pero entre más tiempo nos lleve eliminarlo de nuestra alma, más impedirá nuestro desarrollo ministerial con toda la libertad que Dios desea en nuestra vida.
Entonces la tarea apostólica de esta oportunidad es que todos podamos remover aquello que es estorbo: la duda, la falta de fe, no comprender la palabra, tener problemas para retener palabra; detalles que si lo vemos desde el punto de vista como ministros, son herramientas que necesitamos para el buen ejercicio ministerial; y si no lo confesamos, no podremos alcanzar aquello para lo cual fuimos alcanzados. Los golpes que le dieron a Jesús en la cabeza, no fueron producto de golpear a una persona en forma enceguecida, sino que, el ejército romano, sabía cómo golpear para romperle las neuronas a Jesús, para sacarle información relacionada con la profecía que se hablaba en el antiguo pacto respecto a que debería llegar a la cruz del calvario. De manera que los golpes que recibimos en algún momento de nuestra niñez, son golpes que nuestros padres, en una actitud quizá de ignorancia, sumándole todas las palabras que pronunciaron en contra nuestra; nos pudieron llevar a limitaciones que hoy podemos estar atravesando, y seguirán hasta que sean removidos de nuestra vida en el nombre de Jesús y hasta entonces podremos desarrollarnos eficientemente sin que haya ningún contragolpe en nuestra vida.
Otro punto que debemos analizar, es el hecho de vivir oprimido; porque es igual situación, que un demonio haya poseído a una persona, porque la opresión se mantiene y por momentos se detiene pero vuelve a proyectarse y quizá más fuerte que otras veces. De aquí lo que necesitamos comprender es que el mundo de las tinieblas existe y tiene estrategas para llevar a cabo sus peores ataques a nuestra vida. La versión de la Biblia Amplificada, tradujo la cita de Efesios 6:12 de la siguiente forma:
Porque nosotros no tenemos lucha contra carne ni sangre, sino, contra maestros y expertos en guerra espiritual... (Efesios 6:12 AMP)
Los demonios no son ignorantes, ellos tienen mucho conocimiento de la forma de cómo pueden atacarnos, aun a los ministros de Dios. Por esa razón es que no se trata solamente de la impartición, sino que, debemos recibir un entrenamiento y ambos viene a conformar un balance para saber qué hacer y qué no hacer en la guerra espiritual, por ejemplo: no debemos salir a la guerra espiritual, sin comunicárselo a nuestra cobertura ministerial; porque nuestra cobertura podrá discernir si nos corresponde a nosotros pelear una batalla; porque habrá batallas que no podremos ganarlas, aunque estemos muy consagrados y ungidos; porque en ocasiones, se presentará la oportunidad de librar batallas a un nivel superior al nuestro, o sea, batallas a nivel de un padre espiritual, por ejemplo:
Vemos que Abraham caminó a ofrecer en sacrificio a Isaac; pero cuando lo pone en altar, se escucha una voz diciéndole que se detuviera, porque eso había servido de prueba para confirmar que él temía a Jehová Dios. El ángel que le habló, representó la voz de Dios. Ese fue un evento en el que interviene la voz de Dios Padre con Abraham, el padre de Isaac; pero después de eso vemos que a las espaldas de Abraham, ven a un carnero, el cual es el padre del cordero. El punto es que intervinieron tres padres en una batalla espiritual.
Posteriormente en el nuevo testamento, vemos a Jesús acompañado de Pedro, Juan y Jacobo; pero ellos no subieron al monte, porque en el monte se encontrarían: Moisés, el padre de la ley; Elías, el padre profético y Jesús, el padre apostólico; porque le llamaba a sus apóstoles: hijitos. Es por eso que si reconocemos padre espiritual, tendremos bendiciones incomprensibles porque bastará con el decreto que ellos emitan para derribar los estorbos del enemigo.
Otro de los principio en guerra espiritual, es que no debemos emprender una batalla si no tenemos el entrenamiento adecuado porque para batalla espiritual no existen métodos; el diablo no respeta métodos; la guerra espiritual tiene que ser por guianza espiritual, pero para eso, es necesario el entrenamiento. Jesús no envió a sus discípulos a echar fuera demonios, sin antes haberlos entrenado por tres años y medio. Nadie sabía de los espíritus inmundos hasta que llegó Jesús a enseñarles:
Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso y no lo halla. Entonces dice: "Volveré a mi casa de donde salí"; y cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. Va entonces, y toma consigo otros siete espíritus más depravados que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Así será también con esta generación perversa. (Mateo 12:43-45 LBLA)
Nadie sabía que cualquiera podía tener espíritus inmundos escondidos y pasar por desapercibido porque el espíritu inmundo podía estar en reposo, o sea, no se manifestará hasta que llegue alguien poderoso, rompa con el reposo y los eche fuera del cuerpo donde se han alojado. Otro punto que debemos hacer notar es que los espíritus inmundos, son incomodados por el agua, figura de la palabra de Dios; los espíritus inmundos buscan lugares desérticos donde no habita la presencia de Dios.
Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no lo ata; entonces podrá saquear su casa. (Marcos 3:27 LBLA)
La palabra: hombre, los traductores de la Biblia la escribieron en forma cursiva, porque no existe en el escrito original. Entonces, para poder atar a un fuerte, debe llegar otro que sea más fuerte para poderlo batallar.
Otro punto que debemos saber es que en al referirnos como: fuerte; está refiriéndose a una persona fuerte en Dios, que su nivel de espiritualidad no sea doblegado ante los ataques del enemigo. De tal manera que no se trata solamente de un hombre, porque puede ser que una mujer sea más fuerte en Dios, que un hombre y que por ella sean sostenidas las batallas espirituales sin que los espíritus inmundos logren su propósito. Es interesante que Jesús explicó este asunto, respecto a la batalla espiritual, posiblemente porque los fariseos de aquel entonces cuestionaban el por qué echaba fuera demonios; le habían atribuido que lo hacía por Beelzebú; de otra manera quizá Jesús no hubiera explicado la razón, porque un sacerdote en guerra espiritual, siempre guarda secretos que lo pueden hacer fuerte en Dios. Por eso fue que Jesús les vuelve a decir:
Y los escribas que habían descendido de Jerusalén decían: Tiene a Beelzebú; y: Expulsa los demonios por el príncipe de los demonios. Y llamándolos junto a sí, les hablaba en parábolas: ¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Y si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede perdurar. (Marcos 3:22-24 LBLA)
Los demonios permanecen unidos, hasta que uno de ellos se ve que está vencido, entonces traiciona a los que aun pueden estar en un cuerpo, como le sucedió al gadareno, una vez que los demonios se sintieron vencidos, dijeron que eran muchos y que por favor no los enviara al abismo; notemos que ante la confrontación que les hace nuestro Señor Jesucristo, se manifestaron como una legión.
Porque Jesús le decía: Sal del hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él le dijo: Me llamo Legión, porque somos muchos. (Marcos 5:8-9 LBLA)
Notemos que el Señor le preguntó en forma singular, y el demonio respondió en plural; porque se sintió amenazado y delató a los demás que estaban con él; pero mientras un espíritu inmundo se siente fortalecido, permanece unido a los demás igual que él.
El tiempo es final y debemos exponer cualquier situación que esté en nuestra alma, por la cual no estemos caminando en niveles de pureza que Dios desea vernos. No debemos darle oportunidad al enemigo en ningún momento y si se trata de humillarnos delante de Dios; debemos hacerlo hoy mismo sin esperar ver qué artimaña pueda estarse confabulando en las tinieblas. Nuestra comunión con Dios debe ser completa para que seamos fortalecidos en todo momento.

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