miércoles, 21 de julio de 2010

Erick Munoz - Venciendo A Los Gigantes De Nuestra Vida

Referencia bíblica: 1ª. Samuel 17:1,11
“Y los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y congregáronse en Socho que es de Judá y asentaron el campo entre Socho y Azeca, en Ephes-dammin. Y también Saúl y los hombres de Israel se juntaron y asentaron el campo en el valle del Alcornoque, y ordenaron la batalla contra los Filisteos. Y los filisteos estaban sobre él  un monte de la una parte, e Israel estaba sobre el otro monte de la otra parte, y el valle entre ellos:

Salió entonces un varón del campo de los Filisteos que se puso entre los dos campos, el cual se llamaba Goliath, de Gath, y tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un almete de acero en su cabeza, e iba vestido con corazas de planchas: y era el peso de la coraza cinco mil siclos de metal, Y sobre sus piernas traía grebas de hierro, y escudo de acero a sus hombros. El asta de su lanza era como un enjullo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro: e iba su escudero delante de él. Y parose y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué salir a dar batalla? ¿No soy yo el Filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí: si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, vosotros seréis  nuestros siervos y nos serviréis. Y añadió el Filisteo: Hoy yo he desafiado el campo de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. Y oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del Filisteo, conturbánronse, y tuvieron gran miedo”
Queremos que observe lo siguiente:
1.     Los gigantes son gigantes dependiendo de quién los ve y desde dónde los ve. Cuando se es pequeño, al ver a alguien hacia arriba los ve altos. Pero al crecer el niño nota que la persona no era tan alta. Cuando le decimos a Dios “Ves a este gigante” y Dios le pregunta ¿Cuál?
2.     Hay muchos llamados gigantes, pero solo uno en la Biblia es presentado como poderoso gigante -Jeremías 20- y ese es Dios.
3.     No siempre los gigantes están del otro lado del valle como en la historia, a veces los gigantes están del mismo lado en que nosotros estamos, puede estar sentado a su lado. Muchas veces la gente a nuestro alrededor hace la función de gigantes en contra nuestra. Una esposa o un esposo que no cree en su cónyuge. Un amigo que le dice “no lo lograrás”.
4.     Muchos gigantes no vienen para vencernos sino para convencernos. Razonan con nosotros, dialogan, nos convencen. No vienen para confrontarnos sino para convencernos de que no podemos.
Lecciones prácticas.
Características de los gigantes que surgen en nuestra vida:
1.     Goliat apareció en la escena para demostrar cuán grande era. Los filisteos no hubieran mandado un “promedio” porque se hubieran reído de él. Quisieron demostrar cuan grande era el enemigo. En nuestras batallas siempre nos aparece un elemento que nos parece demasiado grande. Ese elemento viene para hacernos pensar que el resto de la batalla es exactamente igual de grande, pero no lo es. El victorioso vive en mí. Las circunstancias no me mueven a mí, porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo.
2.     Este gigante se paro enfrente de todos para que todos lo vieran. Cuando tenemos un problema pensamos que “todos” se dieron cuenta. Pensamos que nos ven extraño porque conocen nuestros problemas. Lo más probable es que las personas no sepan lo que ha pasado, pero los gigantes nos hacen sentir mal, como expuestos.
3.     En cuanto a Dios se refiere, los gigantes nunca vienen para avergonzarnos sino para honrarnos. Dónde estaría David si no fuera por Goliat. David es solo un 50% de la historia. David recibió honra por el gigante. Dios lo sabe, lo permite, porque sabe que después de ese gigante viene la honra y la exaltación. Dios no permite que un gigante venga para deshonrarte. Si David pudiese, le daría las gracias a Goliat, “Gracias a ti gigantón, soy el personaje más famoso de la escuela dominical”, Gracias por haber sido engreído, y tan tonto, pasé del anonimato a ser conocido. Dele gracias a sus gigantes. Porque Dios permitirá que usted sea honrado.
Algunos de los gigantes que debemos vencer antes de vencer a Goliat:
Goliat es solo el final de la historia. Les presentaremos todos los gigantes que David venció. Si no vence esto, no podrá llegar a Goliat.
El relato de David y Goliat termina con la impactante caída de Goliat, la pedrada y el golpe exacto. Es una historia interesante.
1.     Capítulo 17 Verso 28. “Al oírlo hablar así con aquellos hombres, Eliab su hermano mayor se encendió con ira contra su hermano y le dijo “Para qué has descendido acá a quien has dejado aquellas ovejas en el desierto, conozco la maldad de tu corazón aquí has venido solo a curosear”
El primer gigante es tu hermano mayor Eliab.
Según la historia, en Samuel 16, el primero que fue exibido como candidato para rey de Israel fue Eliab. Quizá en ese momento Eliab se consideraba el heredero absoluto del reinado que recibió David, el era quien cuidaba las ovejas, y se quedó con algo que según Eliab por derecho le pertenecía.
Tu hermano mayor puede ser tu familia, alguien que no cree en ti. La familia muchas veces no cree en ti, porque te vio en pañales, como un niño inocente. Te vieron como nadie te ha visto, han visto tus errores, tus equivocaciones o disparates. Cuando Dios quiere hacer algo contigo, los primeros en dudar muchas veces son los familiares.
David no fue escogido en el ejército fabuloso para vencer a los filisteos. Porque lo veían como un niño que solo cuidaba ovejas. Cuando un conocido duda de ti duele más que cuando lo hace un extraño.
Hay personas que se dejan derrumbar cuando la familia les dice algo.
También representa las experiencias de alguien más. No hay que menospreciar las experiencias de alguien más, pero muchas veces nuestras experiencias van relacionadas con el fracaso. Queremos marcar a la otra persona con nuestras limitaciones. “Yo ya lo intenté y no funciona” “ya te saqué ventaja” No menosprecies la experiencia de tus padres y su sabiduría pero a veces los adultos marcan con limitaciones a sus hijos. El hermano mayor representa las experiencias que dicen “No se puede” basadas en un fracaso.
¿Por qué le dijo su hermano mayor-Te conozco? A que se refería Eliab, pues tenemos un concepto que David, era totalmente bueno y Eliab totalmente malo. Pero David no era 100% bueno, Eliab 100% malo. David siendo joven, hizo muchas travesuras como cualquier muchacho.
De niño yo solía tirar piedras sobre los techos de las casas. Para asustar a las personas, mis amigos y yo, nos reíamos detrás de un árbol.
Cuando a alguien le conocen de esa forma, es muy difícil que puedan creer en usted.
2.     El segundo gigante es la culpabilidad. ¿Y donde están aquellas pocas ovejas? ¡Si con un trabajo tan simple que te toco hacer no lo estás haciendo bien! Este trabajo es para los valientes que hemos venido con Saúl a derrotar ese gigante.
La culpabilidad es una de las cosas que más afectan a las personas. No me refiero a ignorar el pecado o ser un caradura. Pero si usted va con Jesús y se arrepiente, porque la Biblia dice que Dios es justo para perdonarnos todos nuestros pecados. Dios nunca se enfada cuando los jóvenes en su ignorancia hacen travesuras. La culpabilidad tiene un momento en que se puede entregarle todo a Dios y venir al trono de la Gracia.
3.     Cuestionamiento de nuestros motivos Cuando la gente cree que nuestros motivos no son puros. “Ya te conozco” “tu lo que quieres es fama” “quieres dinero” cuestionan las intensiones del corazón. “Ya sé que por maldad has venido aquí” le dijeron a David. A cualquiera le molesta que cuestionen su corazón. Que alguien diga que lo que hay dentro del corazón no es verdad. Hay personas que después de este punto ya no continúan.
4.     El otro gigante es el resto del pueblo. Verso 24.Todos los hombres de Israel que veían a aquel gigante salían huyendo. Ver a los hombres huir, es luchar contra la corriente, porque el mensaje de todos es “tiempo de correr” “tiempo de huir”. Hay gente que ha estado dispuesta a correr una contracorriente, ser luz, ser diferente, aunque todos huyan, yo seré distinto, aunque todos pequen, yo no pecaré. Alguien tiene que ser diferente, marcar la pauta.
5.     El rey Saúl. Verso 33. “Tú no podrás ir contra aquel filisteo porque eres un muchacho” Saúl no quería desanimar a David, pero le dice que era difícil que un muchacho como él pudiera vencer a aquel gigante. ¿Cómo saber si alguien le está hablando por el Espíritu o si le está hablando por la carne? Saúl es un tipo de la carne. Hay palabras de Dios que las damos en la carne. De una buena intención para animar a alguien, como también hay palabras para desanimar a alguien. La parte nuestra es decir ¿En dónde está Dios en todo esto? En este punto todos le han dicho que es muy joven, irresponsable, que no podrá. Todos lo habían desanimado.
No vencemos algunas veces porque escuchamos lo que las personas dicen. Dejamos de participar, de estudiar, de hacer muchas cosas y ni siquiera hemos llegado al verdadero gigante.
Características de los verdaderos vencedores:
1.     Era el menor, el más insignificante de su familia. Mientras más te auto exaltes más vas a ser humillado, mientras más te humilles, más será exaltado. David no tuvo aires de grandeza como Eliab. David llego diciendo “Yo pongo mi confianza en Jehová de los ejércitos”, la gente que vence, es la que se apoya totalmente en Dios.
2.     El corazón de David, nunca desmayó. Si está en una pequeña barca, en medio de un gran océano, toda el agua del océano no podrá hundir su pequeña barca, siempre y cuando el agua no entre a su pequeña barca. Usted puede estar en medio de muchas terribles circunstancias, pero si usted no permite que entren a su corazón, nunca le van a hundir. Guarde su corazón. Cualquiera de nosotros a este punto, estaríamos ofendidos. David pudo decir de Eliab, “¿Quién se cree mi hermano?” esta es la parte que debemos vencer. No dejemos que la ofensa entre en nuestro corazón. El rey pudo decirle “yo venía a ofrecerte mi ayuda, pero mejor siga con su problema, siga con su Goliat, yo no tengo necesidad de estar aquí con usted” muchos hemos dejado que la ofensa entre en nuestro corazón, por nuestra familia, por cualquier circunstancia. Pero hay ofensas que son porque lo que han dicho quizá es verdad y eso afecto tu corazón. Goliat está esperando que tú salgas de tu ofensa. Esperando que puedas vencer las palabras de Saúl, de Eliab y toda esa experiencia.
Hay tres tipos de gente ofendida.
1.     Las que creen que las ofendieron sin razón, sin causa.
2.     A las que realmente las ofendieron
3.     Las que se ofenden a favor de alguien más. No le dijeron nada a usted, sino de un su familiar, un amigo, de su hijo, cualquier persona.
Perdone, bendiga a esa persona.
Estos son los gigantes que realmente nos están afectando.
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