martes, 4 de mayo de 2010

Apostol Sergio Enriquez - El Otro Consolador

consolarY yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. (Juan 14:16-17 LBLA)

De acuerdo a lo que vemos en la cita anterior, debemos notar que el Espíritu Santo está viviendo con nosotros pero se estaría dentro de nosotros también; nos acredita en la habitación del Espíritu Santo. Cuando vemos todo el capítulo 14 del evangelio de San Juan, vemos que cuando Jesús les dice a Sus discípulos que El está a punto de partir de la tierra, les dice que vendría otro consolador porque El rogaría delante del Padre; pero pensemos por un momento: ¿qué sentirían los apóstoles cuando El les dijo que se iría? Les está diciendo que dejarían de ver al autor de la vida, aquel que todo lo puede, aquel que había dado Su vida por ellos y por nosotros; porque cuando nuestro Pastor y Apóstol nos anuncia que estará de viaje, surge cierta inquietud o tristeza en nosotros porque estamos tan unidos no solo por el Espíritu, sino, porque hemos estado en muchas situaciones, en las buenas y en las malas y lo que menos deseamos es separarnos de aquel al que amamos; ahora imaginemos por un momento ¿qué sentirían los discípulos de Jesús? Se está hablando del pastor de los pastores, de Dios mismo; y de pronto los reúne para decirles que se iba; la noticia no fue de su agrado, porque cuando en cierta oportunidad les dijo que si ellos querían irse de El, que se fueran también, pero ellos les respondieron: ¿a dónde iremos si solo tú tienes palabras de vida eterna? Entonces Jesus les dijo que se iba, pero regresaría, se iba para a preparar lugar para ellos y nosotros, y les dice que les convenía que se fuera; aunque a nadie le gusto la idea; pero les dijo que les dejaría a Su hermano gemelo, al paracleto, al otro consolador. Entonces a ellos les convenía que se fuera Jesús porque el Espíritu de verdad estaría dentro de ellos y serían guiados a toda verdad. Desafortunadamente la mayoría de cristianos dicen que tienen el Espíritu Santo dentro de ellos, pero no se ven los frutos, porque quizá no lo anhelan con todo su corazón, porque no se trata de hablar en lenguas solamente, como los que fueron llenados en el libro de los Hechos porque después que fueron llenados, hubo un momento en el que fueron llenados otra vez, eso significa que de alguna manera dejaron todo lo que recibieron con la llenura del Espíritu Santo. Pero si vemos entonces las consecuencias de la llenura del Espíritu Santo, siempre tendremos Su favor y Su presencia estará en nosotros.

CONSECUENCIAS DE SER HABITACIONES DEL ESPIRITU SANTO

CONOCIMIENTO DE LOS TIEMPOS


Es necesario que sepamos cuál es la hora en el reloj de Dios y eso lo sabremos dependiendo de la llenura del Espíritu Santo que tengamos. Acerca de la cual inquirieron e investigaron los profetas que vaticinaron la gracia a vosotros destinada, escudriñando qué y cuál tiempo indicaba el Espíritu de Cristo, que en ellos moraba y de antemano testificaba los padecimientos de Cristo y las glorias que habían de seguirlos. (1 Pedro 1:10-11 NC)

Aquellos que habían a los apóstoles del cordero, tenían el Espíritu de Cristo por eso fue que tuvieron la revelación que dejaron escrita, por ejemplo: a veces tenemos sueños que no son como consecuencia de mala digestión; y entonces soñamos y nos preguntamos ¿qué es lo que significa el sueño? Algunos personajes que no eran de Dios, tuvieron sueños pero necesitaban su interpretación como suele suceder en la Iglesia que surge una profecía y cada quien la puede interpretar de diferente manera y de esa manera se podría dar una mala interpretación también. Cuando tenemos al Espíritu Santo de Dios, y si podemos tener esa llenura, podemos tener la interpretación real de la palabra profética y entonces empieza el Espíritu Santo a revelarnos los tiempos de lo que estamos viviendo y cada cosa que vemos lo interpretamos o relacionamos con lo que está escrito en la Biblia; por ejemplo: como lo que sucedió con el volcán de Islandia que cubrió con de nube, una buena parte de Europa, ó así como la ley que está aprobándose en algunos estados de Norteamérica, lo cual marca el odio racial, y ambas cosas están descritas en la Biblia como parte de la profecía bíblica del final de los tiempos; sin embargo eso no puede estar en nosotros porque nosotros seamos cristianos solamente; necesitamos de la llenura completa del Espíritu Santo y que sea El, quien nos revele tales cosas. Entonces debemos preguntarnos ¿cómo estamos con el conocimiento del futuro? Pero no porque sepamos mucha Biblia precisamente, sino que, lo que llevamos dentro de nosotros es el Espíritu Santo el que nos revela el tiempo en que estamos viviendo. Los que estamos llenos del Espíritu Santo tenemos la revelación de Dios para conocer el futuro, pero los que no lo están, corren el riesgo de irse detrás de adivinos.

LA POSIBILIDAD DE LA INMORTALIDAD

 Para nosotros como cristianos, la muerte debe significar ganancia; aunque para el mundo, la muerte es humillante indistintamente que a nadie le gustaría morirse, pero como cristianos, ¿cuántos estamos seguros de que no moriremos? Porque debemos saber que existe una posibilidad muy fuerte de que verdaderamente nosotros no veamos muerte.

Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros.
(Romanos 8:11 LBLA)

El verso anterior viene a ser un misterio, porque muchos que nos han antecedido, han muerto, no obstante que eran cristianos, muchos de ellos consagrados a Dios; pero la respuesta que podemos dar a esa interrogante es que algunos cristianos vienen preordenados para morir y otros no, por ejemplo: Elías y Eliseo. El primero le pidió a Dios que lo matara porque no era mejor que sus padres y la respuesta de Dios fue que se lo llevó vivo; en cambio Eliseo, hizo más milagros que Elías, sin embargo murió. Otro ejemplo: los 2 testigos que habla el libro de Apocalipsis también están preordenados para morir, aunque después Dios los levante. Podría ser entonces que nosotros estemos preordenados para no ver muerte; porque el tiempo final llegó. Podría ser que hace muchos años, los misioneros que Dios levantó en varios lugares del mundo, se los llevó vivos, así como se llevó a Enoc, Elías, Juan el Apóstol del amor y el Apóstol Pablo; sin embargo esos fueron casos esporádicos; pero ahora el tiempo es final y si somos llenos del Espíritu Santo, la posibilidad de que no muramos, es muy grande. Esa posibilidad es muy fuerte si nos decidimos en ser verdaderamente habitación del Espíritu Santo y salimos por completo de babilonia. Algunos cristianos que no hablan en lenguas, cuando algún predicador les ofrece orar por ellos para que hablen en lenguas, a veces se rehúsan o cuando se hace el sondeo de quiénes si y quiénes no hablan en lenguas, no se hacen manifiestos de su necesidad de ser llenos del Espíritu Santo, porque lo que han hecho es meterse en una religión donde no los
dejan pecar como a ellos les gusta, entonces viene a ser para ellos la más aburrida de todas las religiones, porque no se han encontrado verdaderamente con Cristo y como consecuencia no tienen de la llenura del Espíritu Santo.

CAPACIDAD DE AMAR

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.
(Romanos 5:3-5 LBLA)

Nosotros podemos amar en un mundo lleno de odio, porque el Espíritu Santo derramó en nuestros corazones un amor verdadero. Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él? (1 Juan 3:17 LBLA) Si nos llenamos del Espíritu Santo, terminaremos amando a nuestro prójimo, aun a nuestros enemigos, pero sin reservas, con toda espontaneidad.

CAPACIDAD DE CONSERVAR LOS REGALOS DE DIOS

Si las cosas que son materiales que vemos, se nos pierden a veces; cuanto más las cosas espirituales que no vemos las podemos perder también y con más facilidad. Aunque los dones de Dios son irrevocables, se pueden dejar de practicar y adormecer el don de Dios que vive en nosotros. Es por eso que debemos hacer vida el versículo que dice: aviva el fuego del don de Dios que habita en nosotros. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros. (2 Timoteo 1:14 SRV)

En la Biblia nos encontramos que algunos que tocaban el arpa, las dejaron colgadas porque estaban cautivos, les pedían que tocaran, pero ellos respondían: ¿cómo tocaremos en esclavitud? Al profeta Daniel, en algún momento de su vida, siendo anciano, le preguntan si aun tiene la capacidad de interpretar sueños, y él respondió: sí, pero esa certeza la tenía porque no había dejado de tener comunión con Dios. En la Iglesia regularmente nos decepcionamos por la actitud de otras personas; pero debemos pensar por un momento que Dios también se ha podido decepcionar de nosotros, sin embargo, hemos tenido la esperanza que el Espíritu Santo está con nosotros y es el único que nos puede llenar nuevamente para continuar adelante.
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