jueves, 1 de abril de 2010

Apostol Jose Zapico - La Voluntad De Dios Es Que Yo Sea Prosperado

Guardad, pues, las palabras de este pacto y ponedlas en práctica, para que prosperéis en todo lo que hagáis. (Deuteronomio 29:9 LBLA) Jesús citó el orden y marcó correctamente lo que es la genuina prosperidad, no la amalgamada, torcida y envenenada instrucción del mundo que no trae la honra a Dios.No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

(Mateo 6:19-21 LBLA)

La pregunta es: ¿qué hacemos en la avalancha del mundo donde la prosperidad se ha convertido como un escenario de posición doctrinal?, ¿cuál debe ser la actitud ante los que saben la verdad acerca de la prosperidad? Debemos ser sinceros a través de la proyección de la Biblia y notar que estamos viviendo en tiempos finales y no caer en la operación de error del enemigo, por la egolatría que nos puede atrapar pensando que somos exitosos por nosotros mismos y tratar de alcanzar la prosperidad que el mundo quiere que alcancemos la cual es temporal. Deberíamos preguntar ¿porqué la prosperidad a encontrado tanto auge en estos tiempos? El corazón del hombre ha sido un terreno fácil de engañar y torciendo conceptos bíblicos, se ha justificado para adentrarse en asuntos que no son los que Dios desea que estemos porque nos pueden llevar a un camino del cual podemos decir que no es de santidad, sino de vana gloria y avaricia.

Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita.

(2 Timoteo 3:2-5 LBLA)

Aun el Apóstol Santiago dice:

Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís y hacéis guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.

(Santiago 4:2-3 LBLA)

Necesitamos comprender que la falta de entendimiento sobre el tema de la verdadera prosperidad en Dios, está causando un estado de confusión dentro del pueblo y lo está desviando de la sana doctrina.

¿Qué es la prosperidad desde la perspectiva divina? Dios indudablemente es el autor de la prosperidad para que se avance todo lo que Él ha creado.

La palabra prosperidad es una acción invisible sobre una persona y en el hebreo lo que significa es empujar hacia adelante, pero también tiene que ver con algo bueno y pasar a otro nivel.
Tú me has dado también el escudo de tu salvación, y tu ayuda me engrandece.

(2 Samuel 22:36 LBLA)

La prosperidad es la máxima experiencia que puede tener un hombre y una mujer delante de Dios, y abarca todos los ámbitos pero siempre guardando un equilibrio y sin desviar nuestro corazón porque desde los principios de la creación, Dios ya tenía dispuesto que fuéramos prosperados pero dentro de los limites que no nos dañe el corazón. De tal manera que cuando Dios inicia algo, lo termina plenamente trabajando en etapas en las cuales debemos involucrarnos con el propósito de asimilar la prosperidad que Dios desea en nuestra vida. Es por eso que debemos comprender que si nosotros empezamos algo, debemos finalizarlo porque en el final de cada proyecto que desarrollemos, está la prosperidad anhelada.
...y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó.

(Romanos 8:30 LBLA)

Nuestra mente no puede comprender que podemos desarrollar un proyecto aun en medio de crisis y en momentos de desesperación. Dios no nos dejará, porque somos parte del plan de prosperidad de Dios porque desde que empezó Su plan en nuestra vida, planificó la forma de cómo lo terminará.

La prosperidad en la Biblia no lo define en términos de dinero. La prosperidad es la unción de avance y no el dinero que podamos tener. El dinero es la raíz de todos los males pero la prosperidad es la bendición de actuar bajo la unción de Dios.

Ahora pues, envíe mi señor a sus siervos el trigo, la cebada, el aceite y el vino, de los cuales ha hablado.

(2 Crónicas 2:15 LBLA)

La prosperidad divina no es pasajera, sino que nos identifica como personas que vamos de triunfo en triunfo. Si somos personas que nos mantenemos en santidad, encontraremos la prosperidad que honra a Dios.

En la Biblia nos podemos encontrar con muchos versículos que hablan de prosperidad, pero en ningún momento mezcla la prosperidad divina con el aspecto monetario.

Te rogamos, oh SEÑOR: sálvanos ahora; te rogamos, oh SEÑOR: prospéranos ahora.

(Salmos 118:25 LBLA)

Entones, el éxito no se determina de cómo estamos comenzando, sino, de cómo vamos a terminar un proyecto, porque si lo hacemos bajo el impacto del Espíritu Santo, alcanzaremos la prosperidad deseada por Dios para nuestra vida, sin que esa prosperidad tenga que ver con dinero, pero sí que seamos beneficiados al 100%.

Dios formará estructuras dimensionales que nos trasladarán a nuevas experiencias porque nuestra vida no depende de la economía que analizan los hombres sino, de lo que Dios disponga para nuestra vida.

Jesús caminó sobre las aguas, para demostrar que el controlaba lo que se movía a su alrededor y no dependía del dinero para hacer lo que hizo. Cuando Jesús caminó en medio de la tormenta en el mar, lo que estaba demostrando con eso es que tenía controlado todo lo que estaba bajo la planta de sus pies y no solo eso, sino que aun descendió a los infiernos y de ahí se levantó con lo que también demostró que tiene dominio sobre las huestes y potestades espirituales porque a Él, nada lo detuvo para hacer lo que el Padre lo envío hacer, no dependía de ningún sistema económico ni político. Pero es necesario que le creamos a Dios para poder pasar al otro lado del rio, es necesario que le creamos a Dios que El nos está mandando a que hagamos en Su obra.

Dios nos está llamando a que no seamos presos de los engaños con que la humanidad se ha dejado atrapar; porque mientras el mundo se muere tratando de sobresalir ante un sistema económico que no da marcha atrás; Dios nos está invitando para que pongamos nuestra vista en el cielo.

El que confía en sus riquezas, caerá, pero los justos prosperarán como la hoja verde.

(Proverbios 11:28 LBLA)

La prosperidad depende de a quién nosotros le vamos adorar. Vemos que Satanás le dijo a Jesús que si postrado lo adoraba, le daría todos los reinos de la tierra; pero Jesús le respondió: al Señor tu Dios adoraras y a Él solo servirás. El diablo lo que nos ofrece es una falsa prosperidad; mientras que la adoración a nuestro verdadero y único Dios, nos traerá riquezas en gloria de aquí hasta la eternidad.
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